Actualidad

Loading...

Los apartados y principios que se integran en la presente evaluación, deben ser enriquecidos en cada caso, con base en las necesidades de las comunidades involucradas y los prestadores de servicios o facilitadores que lo implementen.

-Por: M. en C. Ricardo Ramírez M.-

Deben además, estar claramente plasmados en la propuesta educativa ambiental que se integre para la construcción de vías terrestres. Asimismo los objetivos, métodos y materiales necesarios para su buen logro. Los apartados contienen a su lado derecho, una columna en blanco, con la intención de ir revisando la propuesta educativa ambiental para la construcción de vías terrestres, al mismo tiempo que se van marcando los apartados que se integran en la propuesta de cultura ambiental.




































Leer más
Publicado por Cid Consultores on



Los principios y posturas planteadas en el presente artículo atienden la necesidad del tema de educación ambiental para el establecimiento de cualquier tipo de construcción, dando cabida a las vías terrestres.

-Escribe: M. en C. Ricardo Ramírez M.-

Con el presente trabajo se pretende lograr un acercamiento a la utilidad práctica de la educación ambiental para la construcción de vías terrestres, a fin de conformar una cultura ambiental participativa y actuante, que permita plantear alternativas de construcción que integren mayores elementos ambientalmente sustentables.

Los resultados encontrados permiten la conformación de un instrumento práctico que facilita la inclusión de la educación ambiental previo, durante y después de la construcción de las vías terrestres.

Definición de conceptos

Para iniciar el desarrollo del tema y dialogar con mayor facilidad, es necesario definir los siguientes conceptos:

Responsabilidad social. La responsabilidad social de la empresa (RSE), es un término que hace referencia al conjunto de obligaciones y compromisos, legales y éticos, tanto nacionales como internacionales, que se derivan de los impactos que la actividad de las organizaciones producen en el ámbito social, laboral, medioambiental y de los derechos humanos .


Cultura. Es toda manifestación del pensamiento o material del ser humano en la vida cotidiana.

Principios articuladores


Cuando hablamos de educación ambiental, es necesario considerar en todo momento dos principios articuladores, el ambiente y el desarrollo sustentable.

Ambiente

La noción más amplia del ambiente comprende los elementos naturales, así como los factores sociales y culturales. Es decir, el ambiente es el conjunto de los elementos físicos, químicos, biológicos y los factores sociales y culturales en interacción recíproca con seres humanos y otros seres vivos, agrupados y considerados individualmente.

“El ambiente, es el conjunto de interacciones dinámicas que se dan entre los elementos naturales, tecnológicos, culturales y simbólicos, en un espacio y tiempo determinado, donde como resultados presentan una aserie de impactos, negativos o positivos”.

El ambiente, implica todas y cada una de las interacciones que como seres humanos establecemos con los elementos naturales y los factores culturales en la cotidianeidad desde lo individual, hasta lo colectivo y lo planetario. Así el ambiente esta en todo lugar, desde uno mismo como elemento natural fisiológico que es, hasta las manifestaciones mínimas de expresión cultural que emitimos y se articulan e interaccionan con el de a lado y el cosmos.

Es así que la educación ambiental (ea) que realizamos los educadores ambientales parte de la visión compleja de las interacciones que se desarrollan en el ambiente (natural y cultural), y los efectos o impactos (positivos o negativos) que se generan en él, en un tiempo y territorio determinado y no en condiciones aisladas como lo hacen diferentes áreas disciplinares: ecología, economía, salud, entre otras.

Desarrollo sustentable

El desarrollo sustentable es un modelo en permanente cambio que valida la necesidad de establecer estrategias alternativas a favor del ambiente, haciendo hincapié en la necesidad de elevar el nivel de vida de los grupos y sectores de población más vulnerables, identificando las responsabilidades de cada parte frente a la pobreza y a la crisis ambiental prevaleciente. Sus fundamentos son:

1) Modificar pautas de consumo, para mantener y aumentar la base de los recursos naturales y culturales, así como prevenir y revertir el deterioro ambiental de forma tal, que las generaciones presentes y futuras continuemos disfrutándolo, a partir de:


a) Impulsar una mejor comprensión de la importancia de la diversidad genética de especies y ecosistemas.

b) Instrumentar medidas adaptadas a la realidad de los problemas ambientales locales.

c) Mejorar el monitoreo del impacto ambiental producido por las actividades del desarrollo y la construcción de vías terrestres.

d) Respetar las pautas socioculturales propias de los pueblos locales y emplear un enfoque de género en el desarrollo de los proyectos.


2) Emprender acciones en torno a las líneas:

a) Erradicación de la pobreza y distribución equitativa de recursos.

b) Aprovechamiento equilibrado de recursos naturales y culturales.

c) Compatibilizar la realidad social efectivamente.

d) Promoción de la organización y participación social segura.

e) Impulsar la reforma del Estado y generar una estrategia socioeconómica propia.

Las estrategias a implementar serán diferentes en cada región y en cada cultura, con base en orientaciones y directrices propias, lo que determina su complejidad en materia de política para la reestructuración del aparato administrativo y el establecimiento de mecanismos operativos apropiados. Por ello se debe considerar que:


o El problema no es insertar la dimensión ambiental en el viejo modelo, sino construir el futuro con criterios e indicadores diferentes; hacer descender la planificación hasta la base social, desde el análisis de diagnóstico de los problemas hasta la evaluación de los resultados.

o La construcción de una política sustentable supone partir del conocimiento empírico de la realidad que poseen las comunidades y proceso a través de los cuales pueden manifestar sus intereses socioculturales y prioridades.

o El desarrollo sustentable es un proceso en busca de la equidad y una mejor calidad de vida con protección del ambiente y los recursos naturales, incluyendo transformaciones económicas, culturales y políticas; con la necesaria modificación de las líneas productivas, de distribución, infraestructura y consumo, al mismo tiempo que se supere el déficit social.

o El desarrollo sustentable implica un crecer distinto y desarrollar infraestructura, a partir de un cambio tecnológico; de un ordenamiento territorial; de un contexto social democrático que asegure la participación pública en la toma de decisiones; de un rediseño de políticas, instituciones, leyes y normas, y de un sistema internacional más justo.

o La sustentabilidad no puede ser posible si no existe un crecimiento económico que enfatice sus aspectos cualitativos relacionados con la equidad y el alivio de la pobreza. Actuando sobre las causas y no solamente sobre sus síntomas y efectos más aparentes.

o Transitar hacia el desarrollo sustentable implica una nueva visión del mundo, una reestructuración de las relaciones individual-estado-sociedad, una intervención protagónica de la sociedad civil en las decisiones y cambios institucionales y culturales para la generación de nuevos valores sociales. También implica un énfasis por estabilizar la población y distribuirla mejor, una modificación de patrones tanto de producción como de consumo, sobre todo en los países desarrollados y en los segmentos más acomodados de los países pobres, una reorientación tecnológica para atenuar impactos y reducir riesgos, un rediseño de las políticas, las instituciones y la normatividad.

Estos aspectos no pueden abordarse de manera fragmentada, lo cual implica la necesaria articulación operativa compleja del desarrollo sustentable.

Cultura ambiental para la construcción

La cultura ambiental permite adoptar de forma paulatina y creciente, visiones, conocimientos, valores, sentires y saberes del mundo, para actuar a favor de los recursos naturales y culturales.


La cultura ambiental, se da de forma permanente y cotidiana, directa e independiente a nivel personal y posteriormente se hace colectiva con la convivencia, diálogo y toma de acuerdos en sociedad.


Las primeras manifestaciones de cultura ambiental se dan en la familia, entre conocidos, parientes y amigos, en el hogar y la colonia o espacio territorial donde iniciamos nuestras vivencias.

Con la maduración de vivencias en comunidad y la fragmentación del conocimiento en la escuela y sus procesos de formación formal se redimensiona la cultura, a tal grado que en muchos de los casos que no se da cabida al sentido común, a las creencias, vivencias y saberes cotidianos; razón por la cual se hace necesaria la educación ambiental, que permite articular las visiones de mundo, redimensionando las convivencias cotidianas con y desde el ambiente.

La educación ambiental, une con su establecimiento los aspectos formales como no formales, tal como se lee en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). “Es un proceso de formación dirigido a toda la sociedad, tanto en el ámbito escolar como en el extraescolar, para facilitar la percepción integrada del ambiente, a fin de lograr conductas más racionales a favor del desarrollo social y del ambiente. La educación ambiental comprende la asimilación de conocimientos, la formación de valores, el desarrollo de competencias y conductas con el propósito de garantizar la preservación de la vida; además de ser un medio para valorar la vida a través de la prevención del deterioro ambiental, preservación, restauración y el aprovechamiento sostenible de los ecosistemas y con ello evitar los desequilibrios ecológicos y daños ambientales” .

Para lograr la cultura ambiental se necesitan dos componentes directamente relacionados, por un lado y como ya vimos, la educación ambiental y por otro la difusión educativa ambiental; su relación es tal que solo a través de un isomorfismo se les puede diferenciar.

La difusión educativa ambiental, permite sociabilizar de forma clara, sencilla, precisa, amena y digerible, todos y cada uno de los procesos de cultura y educación ambiental.
A pesar de la directa relación entre estos componentes, existen diferencias que permiten delimitar el trabajo a realizar entre cada una de ellas, como se puede ver a continuación.







Tabla 1. Isomorfismo entre educación ambiental y difusión educativa ambiental. Ramírez, Ricardo (2009).








Los procesos de cultura ambiental de la construcción permiten la participación de los individuos y comunidades de forma activa, pertinente, preventiva informada y sobre todo corresponsable.


La educación ambiental en la construcción permite:


o Diagnosticar colectivamente la realidad ambiental local; conocer y sociabilizar las perspectivas de desarrollo al que aspiran llegar los individuos y comunidades con las que se trabajará, su visión de mundo, necesidades, creencias y formas de interactuar con el ambiente.
o Con base en el diagnóstico ambiental, se logra el diálogo individual y colectivo, mediante la problematización de la realidad, las causas que les originan y el establecimiento de alternativas de solución.
o Colectivamente promover nuevos conocimientos que conjuntamente con la revaloración de la realidad ambiental (natural y cultural), permitan el redescubrimiento de herramientas alternativas, útiles para la implementación de acciones concretas a favor del ambiente y desarrollo sustentable; que plantea el beneficio natural, económico y social, sin que uno deba ser más importante que otro.

La educación ambiental para la construcción de vías terrestres permite:
o Que las comunidades locales aprueben las propuestas,
o Las apropien, defiendan y sustenten,
o Participen en la toma de decisiones sobre el tipo de material y diseño a utilizar en la infraestructura,
o Encuentren una identificación territorial personal y colectiva con la obra,
o Se identifiquen fuertemente de forma espiritual, sentimental así como desde los diferentes tipos de valor que se consideren importantes para la comunidad,
o Les permita sentirse parte de la obra mediante la generación de empleo y mano de obra brindada,
o La participación colectiva en su establecimiento y aportación de insumos en caso de necesitarse,
o Respetar las obras, promover su respeto y mantenimiento permanente,
o Respetar las decisiones y cambios pertinentes que deban realizarse;
o Entre muchas otras cosas más.



Educación ambiental y su evaluación para la construcción

Tal como existen una gran diversidad de tendencias, temas, percepciones y formas en la construcción de vías terrestres, existen una gran cantidad de formas en como deben establecerse procesos educativos ambientales y sus respectivas evaluaciones.

Lo principal es tener bien claro, qué es lo que se quiere lograr con los procesos, considerando en todo momento los principios articuladores planteados en el apartado anterior, así como todos aquellos que sean pertinentes considerar, dependiendo de la infraestructura a construir.


La educación ambiental es mucho más que una acción aislada; es un proceso cíclico, permanente, constante y cotidiano que debe asumirse como una forma de vida.

La educación ambiental no se limita a difundir nuevos conocimientos, sino a ayudar a cuestionar las falsas ideas individuales y colectivas sobre los diversos problemas ambientales y los sistemas de valores que sustentan diversas ideas sobre la infraestructura carretera que se establece.

Los procesos educativos ambientales deben adecuarse a la realidad territorial, económica, social, cultural y natural de cada sociedad y región, sustentándose especialmente en sus visiones de mundo tendientes al desarrollo sustentable.


Uno de los primeros objetivos de la educación ambiental consiste en hacer comprender la compleja estructura del ambiente, como resultado de la interacción de sus aspectos físicos, biológicos, sociales y culturales, en consecuencia, se deben proporcionar al individuo y la colectividad, los medios para interpretar la interdependencia de estos elementos en el espacio y en el tiempo, de forma que se favorezca la utilización racional de los recursos, así como la posibilidad de satisfacer las necesidades materiales y culturales presentes y futuras de la humanidad.

La ea debe resaltar la importancia de la compleja relación del ambiente. Para ello, debe informar sobre las alternativas que benefician al ambiente a través de la construcción de vías terrestres y como favorecen las formas y calidad de vida.

Asimismo, debe brindar una idea clara de la interdependencia económica, política y ecológica del mundo moderno; desarrollando un espíritu responsable y solidario de la construcción de vías terrestres con las comunidades, municipios y regiones o cualquiera que sea su alcance, a fin de establecer un orden internacional que asegure la mejora del entorno humano.

Esto implica que la educación ambiental deba desarrollar nuevas competencias, comportamientos y divulgar nuevos conocimientos de forma dinámica y permanente, en función de las realidades ambientales del territorio donde se establezcan las vías terrestres.

La ea supera la sola postura de proporcionar conocimientos o información referida a algún tema específico. Siendo concebida como tal, si y solo si:

o Reconstruye conocimientos. Partiendo del hecho de que cada individuo, posee cierta cantidad de información y conocimientos empíricos y científicos. Desde la educación ambiental se debe propiciar la adopción y abordaje de conocimientos, saberes y sentires que permitan a cada individuo y colectividad reconstruir los conocimientos que ya poseen.
o Reconstruye valores. Con la práctica de los conocimientos, saberes y sentires individuales de forma paralela se debe propiciar la reconstrucción de valores en el individuo y la comunidad, desde comerciales, migratorios, intercambio cultural y productivo, de comunicación, espirituales, hasta los económicos, sociales, naturales y todo aquel que la comunidad lo permita tomando como base sus costumbres y tradiciones de origen.

o Descubre y redescubre herramientas. Es necesario brindar en los procesos educativos ambientales las herramientas o condiciones que permitan el descubrimiento o en su caso adecuación de herramientas alternativas pertinentes al logro de la eficaz, eficiente y efectiva construcción de infraestructura carretera con tendencia sustentable.

o Logra se actúe. Lograr acciones concretas, fáciles y sencillas en la vida cotidiana, son el fin último y principio de un proceso educativos ambiental cíclico que exige cada vez con mayor fuerza responder a las necesidades de las vías carreteras ambientales.

Si alguno de los principios antes mencionados no se logra cumplir cabalmente, el procesos educativo ambiental debe ser evaluado y replanteado conforme a las necesidades detectadas.

La educación ambiental constituye un recurso para transformar la realidad, pero no es lo único, debe permanentemente considerar la producción de cambios en las formas de planificar y construir vías terrestres:
o Enfatizando la corresponsabilidad social, teniendo siempre presente que al dejar de hacer por uno mismo y los demás se dejan de obtener beneficios.
o Permitiendo el diálogo interno, entre individuos y sectores de la sociedad.
o Educando ambientalmente niños y adultos.
o Reformulando la dirección a la toma de decisiones en los diferentes sectores sociales, enfatizando el industrial, comercial, extractivo, reuso, reciclado, la conservación y gobierno, entre otros.


Es pertinente considerar en este momento dos realidades indiscutibles; por un lado que los encargados de construir vías terrestres no logren desarrollar los procesos educativos ambientales necesarios; y por otro, que se carece de formas prácticas que permitan solicitar y evaluar procesos educativos ambientales y de difusión educativa ambiental para la construcción de vías terrestres.

Es necesario contar con instrumentos que permitan de forma sencilla a las empresas constructoras de las vías terrestres, solicitar y evaluar servicios externos a consultorías o agencias educativas que se desarrollen ea, paralelamente con las obras; brindando un valor agregado a las mismas, al ambiente y las comunidades.

A fin de iniciar con la construcción de herramientas prácticas que faciliten la inclusión de procesos educativos ambientales que fortalezcan la participación social y el beneficio ambiental, se plantea una lista de principios que puede utilizarse para solicitar y evaluar procesos educativos ambientales en la construcción de vías terrestres (ver anexo I). Misma que se debe enriquecer en cada caso con las comunidades involucradas y los consultores o facilitadores de los procesos.
Educación ambiental antes, durante y después de la construcción


Como ya remencionó en el apartado de cultura ambiental para la construcción (ver página 4), son muchos los beneficios que los procesos de difusión educativa y educación ambiental permiten obtener a la hora de construir ya sean vías terrestres u otro tipo de infraestructura.

De forma preventiva se logra involucrar activamente a las comunidades que serán consideradas e impactadas en las obras, al mismo tiempo permite durante el desarrollo de la misma, emplearles ya sea con la dotación de servicios, generación de empleos y otros beneficios indirectos.

Es necesario que los sujetos de las comunidades se enteren de las medidas de prevención que se implementan en la obra y así las divulguen, asimismo hacer de su conocimiento o en su caso consensuar el tipo de servicios que les puede representar la obre tales como acceso a vías recomunicación más ágiles y seguras, lo cual les signifique ahorro de tiempo en traslados a otras comunidades, para comerciar, desarrollarse laboralmente o caso de presentarse emergencias médicas, entre otras.

A la par de los beneficios que representa la construcción de vías terrestres, es necesario discutir y prevenir aquellos impactos que pueden significar un impacto negativo para las comunidades, como puede ser el no considerar un acotamiento adecuado para las personas de las comunidades, ingresos y egresos a las comunidades inadecuadas e incluso el impacto cultural a darse por el exceso de visitantes, entre otros.

Desde el punto de vista de los recursos naturales, es necesario considerar que los trabajadores de la constructora y la obra, conozcan de forma general la importancia de conservar genes, especies y ecosistemas locales, con la intensión de poder sugerir o solicitar la intervención de investigadores específicos en caso de detectar la presencias de organismos y ecosistemas vulnerables, o en alguna categoría de riesgo, asimismo pueden ser útiles, catálogos de especies de la zona. Culturalmente se deben conocer las costumbres, tradiciones y formas convivencia sociocultural de las comunidades a fin de alterar lo menos posible sus principios de convivencia.

En los procesos de ea deben abordarse estos beneficios junto con otros de forma conjunta y permanente en las comunidades; la constructora no debe perder de vista que los procesos de educación ambiental se estarán desarrollando de forma paralela con la construcción de la vía terrestre y en caso de ser necesario habrá que replantear o adecuar algunas de las actividades que se presenten y detecten.

De la misma forma en como se presentan imprevistos para lograr la construcción, se pueden presentar cambios en los conocimientos de las personas que participan en los procesos de educación ambiental; sobre la forma en como entendían el mundo y las dinámicas ambientales políticas, naturales y económicas locales. Pare ello será necesario estar siempre preparado y responder acertadamente para conjuntamente lograr acuerdos y evitar la radical detención de la obra y con ello solventar las pérdidas que eso representa.

En todo momento la constructora junto con los facilitadores, las comunidades, organizaciones no gubernamentales, empresas, instituciones religiosas, escuelas, instituciones de gobierno, investigadores y otros actores a considerar, deben incluirse activamente en los procesos de educación ambiental que se desarrollen durante la construcción, de forma tal que juntos planteen alternativas de solución consensuadas y viables en caso de presentarse problemáticas específicas.

La participación de los actores en los procesos de construcción de vías terrestres debe ser abierta, planeada, participativa y activa, manteniendo sobre todo la sinceridad y los canales de transmisión de la información bien establecidos de forma tal que en la medida de lo posible se eviten malas interpretaciones.

Con el fin de promover un diálogo reflexivo y propositivo en torno a las problemáticas con mayor frecuencia presentes en los procesos de construcción a la hora de trabajar los procesos educativos ambientales y estrategias de comunicación educativas, a continuación se presenta una lista.

Problemáticas más frecuentes que se presentan en la construcción:
• Propiedad de la tierra del sitio,
• Obstrucción de vías,

• Insuficiencia en las vías a establecidas,

• Deficiencias en cuanto al uso y disposición de materiales,

• Flujo vehicular y frecuencia de transito,

• Desvíos de rutas sin previo aviso,

• Rutas alternativas inadecuadas (en malas condiciones y más largas),

• Levantamiento de polvo,

• Calidad de los materiales utilizados,

• Toma de decisiones no consensuada con los autores locales,

• Medidas de mitigación ambiental en la construcción de vías terrestres,

• No considerar en el proyecto original: La generación de fuentes de empleo local. El uso de materiales locales. Considerar adecuaciones especificas según el tipo de ecosistema que se afectará (lagos, bosques, desiertos, sierras, áreas naturales protegidas, montañas, laderas, ríos, estepas, esteros, entre otros). Fragmentación de los corredores biológicos.


Una vez concluida la obra, es necesario dejar clara la participación de los diferentes actores sociales en los procesos de ea, de forma tal que se garantice su evaluación y seguimiento.


Si la constructora no considera pertinente su participación en el seguimiento de los programas de ea para la construcción, es necesario deje la coordinación a cargo de las instituciones de gobierno federal, estatal o municipal según sea el caso, a fin de garantizar su evaluación y seguimiento permanente, y evitar así la frustración por la participación comunitaria lograda.

La participación permanente de las instancias gubernamentales, conforme a su respectivas competencias, permite la cercanía, conocimiento y dialogo local que garantice las reparaciones en las obras, el uso de materiales a usar de acuerdo a su durabilidad y uso. Asimismo se permite la toma de acuerdos del beneficio comunitario local y con ello lograr la participación colectiva corresponsable en las reparaciones necesarias.

La constructora obtendrá beneficios claros en la continuidad de su participación tales como el seguimiento permanente para atender las necesidades de infraestructura que se presenten, mitigación del impacto visual, garantizar circular por vías siempre en buenas condiciones, sin obstrucciones, verdes, limpias, con servicios alternativos para personas con capacidades diferentes que se respetan, cultura vial sólida, barreras de sonido en espacios urbanos, todo mediante el establecimiento de programas de educación ambiental tendientes a mejorar las condiciones sustentables de vida.
Difusión de logros ambientales

La difusión de los logros ambientales para la construcción de vías terrestres, toman su verdadera dimensión, desde el momento en que una constructora incorpora y brinda en sus servicios el valor agregado de promover la cultura ambiental, mediante el establecimiento de procesos de ea y difusión educativa ambiental; uniendo con ello en su imagen corporativa su lema de empresa socialmente responsable (ESR).

En cada una de las etapas que involucra la cultura ambiental, desde el antes, durante y después de la construcción, a través del establecimiento de los procesos educativos ambientales, se llevan a cabo diversas estrategias, de generación y distribución de materiales. El significado profundo de esta difusión, radica en que surge de la necesidad real de la comunidad e individuos participantes en los procesos, y no se gesta como una campaña para la venta de imagen descontextualizada.

La difusión educativa ambiental se da en todo momento, y como características principales debe integrar información coherente, real, vivida, con visiones de mundo y posturas encarnadas. No se limita a la generación y distribución de imagen y créditos, sino a transmitir vivencias desde la vida cotidiana, convenciendo de vivir bajo principios de corresponsabilidad ambiental sustentable, favoreciendo el incremento en la calidad de vida.

La difusión educativa ambiental permite mantener y difundir desde todos los espacios de convivencia colectiva la postura real y sentida por mantener en pie y con vida la construcción de diversos elementos; caso concreto lo representa para Jalisco, la Catedral Metropolitana de Guadalajara, el Instituto Cultural Cabañas, la Rotonda de los Hombres Ilustres y sin dejar fuera las vías terrestres contamos con la Calzada Independencia, la Avenida Vallarta y México o la Carretera a Saltillo.

Aunada a la infraestructura antes mencionada existen otras en Jalisco y la Zona Metropolitana de Guadalajara, que tiene un significado relevante y profundo en la vida de los jaliscienses y tapatíos, a tal grado y solo por citar algún ejemplo; cuando se planteo la modificación de la Av. Chapultepec, muchas fueron las polémicas y situaciones alternativas que se dieron, el motivo, pareciera simple, sin embargo es más complejo de lo que pareciera el solo tener que modificar una vía, pues las personas sentimos parte nuestra y encarnada la Av. Chapultepec, la conocemos, es un ícono de generaciones y hechos del pasado que nos permiten desde el presente visualizar un futuro, alguna vez la hemos andado, tomado un café, visitado el Fondo de Cultura Económica cuando estudiantes o tenido una cita romántica en alguno de sus bares, recorrerla en calandria e incluso comprando el ajuar de novia para casarse y que decir del tianguis cultural de antigüedades de los domingos o la nevería Polo Norte muy cerca por la Av. México y cambiando completamente de punto cardinal, la glorieta Niños Héroes; ¿quien no tiene algún un recuerdo de estos? y por ello, tampoco se aprueba retiren sus fuentes o espacios verdes y ahora con la vía receactiva como dejar de recordarla.

Es pertinente en la actualidad construir vías terrestres con criterios ambientales, incluyendo procesos de cultura, difusión y educación ambiental, considerando el equilibrio entre lo natural, lo estético, la cultura, lo económico y las necesidades del todo cuanto existe. Asimismo es necesario fortalecer en la práctica la propuesta de evaluación para la ea planteada en la presente, a fin de configura realidades diferentes a favor de un desarrollo sustentable.

El inicio en la gestión ambiental para la construcción de vías terrestres que incorpore la cultura ambiental se ha iniciado; en adelante la práctica y su fortalecimiento dependen de las necesidades por lograr un beneficio del ambiente y sus componentes.



Bibliografía

Ramírez Maciel, Ricardo. (2009). Principios de Educación Ambiental Pertinentes en la Utilización de los Sistemas de Información Geográfica. Curso Optativo en la Maestría de Educación Ambiental. Centro Universitarios de Ciencias Biológicas y Agropecuarias. Universidad de Guadalajara.

Ramírez Maciel, Ricardo. (2006). “Propuesta de un Modelo para el Análisis de la Educación Ambiental en Instituciones Gubernamentales de Jalisco”. Universidad de Guadalajara, Jalisco, México.

Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Reforma del 7 de diciembre del 2005 en la que se adiciona lo referente a la Educación Ambiental.

Cátedra en Análisis de la Responsabilidad Social de la Empresa. Consultada el miércoles 08 de agosto del 2009 en la página Web: http://www.nebrija.com/responsabilidad-social/responsabilidad-social.htm



















Leer más
Publicado por Cid Consultores on

Serie de documentos para la utilización del programa de sistemas de información geográfica: Kosmo2. -Por: Docentes Curso SIG para Educadores Ambientales-






Listado de documentos disponibles:

1. Digitalización del área de estudio a partir de una imagen de fotografía aérea o de satélite.pdf
2. Ajustes al proceso de digitalización del área de estudio a partir de una imagen de fotografía aérea o de satélite.pdf
3. Importación de una tabla o fichero extensión cvs.pdf

Visita los siguientes enlaces para conocer el contenido de cada guía.

(Enlace1: http://docs.google.com/fileview?id=0B_4vkGXJOjJoMzFhZmI3MWQtODY4OS00YWI1LWJjNTEtMTkxNzE3MGVjMGJh&hl=es)
(Enlace2: http://docs.google.com/fileview?id=0B_4vkGXJOjJoNjVlZmEwZGMtZWQ1My00ZTBlLWI0NDktNDA3MzRkNjgyZDVk&hl=es)
(Enlace3: http://docs.google.com/fileview?id=0B_4vkGXJOjJoOGQxMmY0ZWEtMWJiMy00MjQzLTg3NzYtZGRmZGJjZjZkODNi&hl=es)

Leer más
Publicado por Cid Consultores on


Cada componente que podemos apreciar a través de nuestros ojos, guarda distintos significados.
-Escribe: Jessica Félix S.-


La representación e interpretación que podemos hacer de los mapas busca no segmentar o apartar esos significados, busca valorarlos a partir del lugar de donde surgieron; el que ha sido distinto a lo largo de los años, y a partir de los que se creo, una gran variedad de imágenes del tiempo que integraban cierto conocimiento y visión de grupo.

La historia de los mapas ha sido la historia de nuestro territorio, nuestra historia propia. Cuando hemos imaginado en viajar, en dejar un recuerdo del sitio donde estuvimos, el con quién y cómo convivimos, ahí surgió el mapa. Dibujaba con detalle cada símbolo, sus colindancias y riquezas naturales; en forma de barrancas, montañas, cerros, mesetas, cañadas y llanos, trazaba caminos y senderos; uniendo tierras lejanas, cauces, cruces y bosques. Delineaba lo propio y lo que soñamos alcanzar, explorar y conocer más allá.

Desde siempre, desde comienzos de la travesía, acompañaba el mapa. Existen petroglifos finamente dedicados a la descripción no sólo de las tareas de caza y recolección, sino también, a la detallada orientación de elementos naturales (montañas, fuentes de agua, ubicación de animales susceptibles de cazar, entre otros) de valor para la sociedad y su supervivencia.

Podría ser parte de un diario o un recordatorio, otras veces como guía y meta. Era considerado arte y como tal existía el artista del mapa. El diseño era entonces una tarea del artista, quien tomaba los apuntes, la charla, el ensueño, los símbolos y las creencias políticas y religiosas del momento, y a su saber, las plasmaba en el papel. A manera de prisma o quimera colorida, finalmente adquiría la forma desde la perspectiva de quien lo creaba. Ciertas colaboraciones artísticas podrían ser vistas en las salas del Vaticano, los palacios de Carlo Mago o Napoleón Bonaparte, donde nos mostraban muros pintados de pared a pared y del techo hasta el piso que dejaban ver algún mapa de sus numerosos imperios o la reseña gráfica de alguna de sus batallas, bien librada generalmente. El territorio visto así, dejaba muy en claro los alcances y límites de las ideas humanas de dominio y expansión. Lo que claramente surtía de significado, a quienes dedicaban cuantiosas sumas horarias, a la elaboración de monumentales mapas gráficamente digeribles para quienes los veían. Vaya, la visita a un sitio de estos, generalmente era acompañada por una alta carga de majestuosidad o excesos, que derivan en una imagen entendida de poder.

Fue desde antes instrumento de planeación, no sólo de guerras, de uniones, divisiones y querellas, sino de cualquier asunto que se relacionara con el territorio. Planearlo requería conocer sus adentros. No era raro que existieran dibujantes que acompañaran permanentemente a exploradores, quienes recuperaban en sus trazos, las plantas y animales valiosos, raros o jamás descritos pero además, con la descripción gráfica de dónde los encontraron y cómo llegar; parte de estas exploraciones produjeron las primeras cartografías del contorno de continentes, regiones, países e islas, insumo principal para navegantes y caminantes.

Dejo constancia en la imagen, del paso y andar de las comunidades por la tierra. No necesitabas saber leer o escribir para interpretar lo que a tus ojos dibujaban los rasgos del mapa. Bastaba seguir las líneas curveadas por entre las montañas erguidas como pirámides, para ubicar un cauce, un río… sus brazos alcanzaban a la distancia otros puntos de pueblos, algunos amurallados y dibujados en cuadritos color ladrillo. Otros más rodeados de trigales, o unidos por líneas convergentes que suavizaban las formas del terreno, eran caminos a otros pueblos y ciudades vecinas. Algún cúmulo de árboles indicaba el bosque prohibido, la mística selva o el margen de lo explorado entonces. A veces simplemente daban cuenta de la inmensidad de los mares, del tamaño inesperado de la Tierra. Era frecuente irlos modificando, recreando (del verbo volver a crear) a cada descubrimiento, a cada ruta navegada, con cada conquista o guerra.

Instruía a generaciones en la enseñanza de la razón social principal: la sobrevivencia. Oficios como la caza, la recolección, la agricultura, la ganadería, la navegación y la pesca, por mencionar; instruían acerca del territorio, de sus bondades, sus miedos, sus asombros. Era místico y a la vez estratega. Nuestra visión de nosotros con el mundo, muchas veces nos lleva a una visión de mapa. ¿Dónde vives? y comienzas a imaginarlo; quienes tus vecinos y alrededores, y se traza; cómo llegas a tu labor, al sendero, al trabajo y todo comienza.

En cada mapa va un cachito de nuestra visión de mundo. Podía contener cuanto detalle consideramos importante según el fin que persiguiera. La traza de calles en una ciudad, los caminos y carreteras que conectan regiones, los límites de vegetación o andadores animales, la parcela o el ejido, los núcleos de población o de provisión de oro y metales preciosos, las rutas de comercio y religión… lo que imagináramos. Antiguamente era común que algunos fueran casi secretos; inmersos en códigos y escrituras poco populares para asegurar la preservación y el resguardo de la información estratégica que contenían.

Como sucede en los saberes, el mapa tránsito hacia la especialización; entonces hay quienes hablan de que existieron por lo menos tres escuelas principales que influyeron en éste, el elemento principal de la cartografía, desde el ámbito formal de la educación. Finalmente, hacer nuestro relato de vida en un mapa, busca ser una representación territorial que vista desde arriba, de cuenta de las relaciones culturales - naturales en diversas formas, entre ellas, las que se aportaron históricamente desde los modelos:

§ científico, donde el objeto es producir un modelo cartográficamente correcto en función de su semejanza con el terreno original, donde además se incorporen elementos duros que validan la imagen recreada, como escala, retícula, solapa y datum, es decir, la utilización de información oficial producida desde o para las ciencias geográficas; o bien
§ un modelo de producción cultural, donde además de incorporar el científico es necesario leer entre las líneas de los procedimientos técnicos, para descubrir rasgos culturales colmados de significados, a través del uso de símbolos que dieron origen a la imagen y que trascienden en ese momento territorial ilustrado.

Ambos modelos los podemos encontrar paralelos a lo largo de la historia, aunque entre ambos en ocasiones existe cierta ruptura. El conocimiento formal considero, debe aprender a incorporar mayores elementos naturales y culturales articuladamente en su mapa, ya que así el objeto social de la trasmisión de saberes formal a popular y viceversa converge en un ámbito plural de aprendizaje, en donde fluye con mayor facilidad la comprensión de ideas.

Cuando se abre un mapa, comienzan nuestros ojos a descifrar un código internacional y nato que es: la interpretación a partir de la observación. Uno aprende observando. A través de los ojos se van internando una suerte de símbolos dándole arquitectura al mapa que observamos. Los trazos y fuentes adquieren forma y sentido uniéndolas… “si lo veo así… noto éste otro detalle, si lo muevo… reorientándome mejor... logro distinguir el cerro Cubilete y el camino a La Hondonada”. Comenzamos el ejercicio interno de nosotros y nuestro territorio.

Mapas de bolsillo, mapas en forma de carta de navegación, hasta mapas del cielo y sus correspondientes estrellas, mapas de la Tierra redonda, cuadrada, plana y lisa, para eruditos, herejes y seguidores. Mapas caseros de autoria comunal, mapas en muros, en papiros, hechos a mano, uno a uno o de imprenta y ediciones, mapas en lenguas muertas, en idiomas de moda, con sellos reales e imágenes religiosas o bien con el escudo familiar, a todo color y en blanco y negro, con relatos, con soles, con lunas, y los hay también… con bordes de oro.

¿Quién no ha visto uno? Generalmente cuando alguien abre, despliega o desdobla un mapa, alrededor convergen más personas, se van uniendo. Nos encanta el carácter que nos da un mapa, es nuestra oportunidad de reconocernos ahí. Se convierte en un buen principio de diálogo. En un buen instrumento de complejización de la realidad.

Cuando convergen conocimientos a través de la complejización de la imagen de un mapa, se encamina hacia la construcción de un nuevo conocimiento susceptible de ser cartografiado. Las posibilidades son infinitas, ya sea en su levantamiento, compilación o en su diseño, el mapa resulta una declaración de nuestras propias visiones acerca del territorio; podemos decir que presuponen un significado que nos toca descubrir. Al leerlo debemos abarcar distintas posibilidades interpretativas. Y al diseñarlo, preguntarse cómo se puede recuperar el conocimiento a través del mapa. Y no sólo limitarse a derivar información anticipada sin los argumentos sociales y naturales que sujetan el conocimiento que plasmamos.

Cualquier actividad que desarrollemos no puede quedarse en la ambigüedad de no comprender lo que estamos haciendo, el porqué y las implicaciones que tendrá nuestra actividad en el funcionamiento conjunto del territorio donde actuamos. Por ello la necesidad de que la representación a través de la imagen de un mapa aporte a una identificación, apropiación y construcción de nuevas visiones, que nos acerquen a las implicaciones de nuestras relaciones sistémicas con una visión crítica de las mismas.

Es así, que desde la perspectiva de la representación del territorio a través de los mapas, se puede llegar a organizar, analizar y presentar componentes producto de un ejercicio de problematización. Los cuáles aunados a un referente geográfico de ubicación, nos permiten la confección de cubiertas temáticas en un mapa. Con ello, la visualización y análisis de forma integrada, de aquéllos componentes o datos que consideramos como individuales en un referente de sistema. Un mapa pretende proporcionarnos una localización, dimensión y ciertos atributos a cada grupo de datos que lo conforman. Lo rico es que además de permitirnos ver una combinación de temas, podremos llegar a un nivel de análisis de las interacciones que se dan entre éstos, primero de tipo introspectivo para luego llevarlo a formas complejas de diálogo entre grupos.

De ahí el valor que adquirió la representación territorial a partir de mapas, de ahí que hasta estos días, podamos seguir enriqueciendo esta técnica constituida de símbolos y traducirla a significados que aporten desde nuestro quehacer, a adaptaciones dinámicas y congruentes.

[1]. Sistemas de Información Geográfica para Educadores Ambientales. Maestría en Educación Ambiental. CUCBA. Universidad de Guadalajara. Zapopan, Jalisco. México. 2 de junio del 2009.

Leer más


Como sabemos, desde la perspectiva de la Pedagogía de la Liberación, la educación no es la simple transmisión masiva de ideas en la dirección de “el que sabe” hacia “el que desconoce”
-Escribe: Lic. Juan José Ochoa Vázquez-

Sino que es el proceso en el que se comparten los conocimientos de unos y otros, con base en el respeto de los saberes y la autonomía de los educandos.

En ese contexto, los educadores como agentes de cambio, cuentan en los Sistemas de información Geográfica, con un instrumento más para coadyuvar en el desarrollo de las comunidades. Pocas cosas conocen los miembros de una comunidad como su entorno, es decir, las personas mantienen con el territorio que compone su comunidad, una conexión que los identifica, adoptan su nombre reconociéndose como parte del lugar, ese lugar en el cual nacen, crecen y se relacionan social, económica y políticamente.

Quienes han realizado trabajo en comunidades pueden afirmar que solamente mostrando atención y confianza al conocimiento que los miembros de esas comunidades tienen sobre su territorio, se logra establecer vínculos o vías mediante las cuales, se toman acuerdos para aprovechar de una mejor manera, los recursos existentes y por supuesto, encontrar en su caso, las alternativas más adecuadas para realizar obras en pro de su beneficio y desarrollo.

Desde luego, el trabajo que realizan dentro de una comunidad los promotores, educadores, médicos, trabajadores sociales, antropólogos o sociólogos, contiene una gran dosis de sensibilidad para establecer una comunicación clara, positiva y confiable con los miembros de las comunidades, especialmente con aquellos que por su papel dentro de éstas, pueden ser elementos clave para el desarrollo de su trabajo. Sin embargo, a todas las herramientas pedagógicas, de investigación, etc., se integran otras herramientas tecnológicas muy poderosas como son los Sistemas de Información Geográfica o SIG’s, ya que este instrumento ayuda a intercambiar información del territorio y analizar conjuntamente con los interesados, la problemática y sus posibles soluciones.

El término Sistemas de Información Geográfica o SIG se aplica a los sistemas computarizados de almacenamiento, elaboración y recuperación de datos con equipo y programas específicamente designados para manejar los datos espaciales de referencia geográfica y los correspondientes datos cualitativos o atributos. En general la información espacial se representa en forma de “capas”, en los que se describen la topografía, la disponibilidad de agua, los suelos, los bosques y praderas, el clima, la geología, la población, la propiedad de la tierra, los límites administrativos, la infraestructura (carreteras, vías férreas, sistemas de electricidad o de comunicaciones), entre otros elementos posibles.

La tecnología del sistema de información geográfica (SIG), puede ayudar a establecer la comunicación de varios sectores, proporcionando no solamente las herramientas de gran alcance para el almacenamiento y análisis de datos espaciales y estadísticos multisectoriales, sino que también integra las bases de datos de los diversos sectores en un mismo formato, estructura y mapa.

Los SIG’s son una disciplina formal, que para su manejo avanzado requiere del conocimiento profundo sobre aspectos como proyecciones y coordenadas geográficas, geodesia, fotogrametría, percepción remota, etc. Sin embargo, gracias a la forma en que tecnología ha llegado a ser accesible, así como la amigabilidad de algunos programas de cómputo sobre SIG’s, es posible con un poco de habilidad en el manejo de computadoras, utilizar herramientas muy valiosas que permiten caracterizar el territorio y generar una sinergia entre los conocimientos técnicos o teóricos de un profesional y los importantísimos conocimientos que sobre el territorio tienen los miembros de las comunidades, produciendo diversos escenarios.

La intención del presente documento es proporcionar información general sobre aspectos de cartografía, con la cual pudiésemos desarrollar nuestro Sistema de Información Geográfica participativo, como parte de un proyecto educativo ambiental.

La Cartografía

Para ello, debemos conocer que toda la información que podamos obtener y representar en un sistema de información geográfica, requiere de un vehículo o representación gráfica denominado mapa, sobre el cual ubicamos la información acerca de un territorio determinado que en nuestro caso es el área de estudio o de trabajo. Esta información la ubicamos gráficamente a través de puntos, líneas o polígonos; a todo esto se le llama Cartografía.

La Cartografía es el arte o la técnica de hacer mapas o de confeccionar y representar sobre un plano todos los componentes del espacio terrestre, incluyendo las actividades y desarrollos del hombre. Se puede describir también como la Técnica de representar en forma convencional parte o toda la superficie terrestre sobre un plano, utilizando para éste fin un sistema de proyección y una relación de proporcionalidad (escala) entre el terreno y el mapa. En tal sentido, es necesario comprender en forma muy general, algunos términos que son fundamentales en la cartografía, mismos que a continuación señalamos:

1. Mapa, El mapa "es una representación convencional generalmente plana, de posiciones de fenómenos abstractos o concretos, localizables en el espacio” (Elementos de Cartografía, Robinson, Arthur H. 1953). Se trata entonces de un documento, que contenga la mayor información posible y que a la vez le permita ser estético o agradable al consultarlo. Debido a la gran cantidad de información que es posible relacionar con el territorio, es factible nombrar diversos tipos de mapas, aunque para efectos de este curso, consideraremos dos; Mapa topográfico y Mapa Temático.

a) Mapa Topográfico. Hace referencia a la representación del relieve o topografía; en la ejecución de este mapa generalmente se transfieren los puntos localizados sobre una esfera de volumen tridimensional, a una hoja de papel o superficie en dos dimensiones.
b) Mapa Temático. Hace referencia a la representación de ciertas características de distribución, relación, densidad, y regionalización de objetos reales, tales como suelo, la vegetación y la geología; así como conceptos abstractos tales como los indicadores de violencia y calidad de vida.


2. Escala. Podemos considerar el mapa como una imagen reducida del área que representa, y por ello, todas las medidas deben aparecer reducidas en la misma proporción. En los diferentes tipos de representación geográfica aparecen cifras que señalan el valor de la escala utilizada en su composición, por ejemplo: si al pie de un mapa se lee escala 1:100,000, quiere decir que tiene una reducción a la cienmilésima parte de la superficie reproducida, o lo que es lo mismo, que un metro de longitud en el mapa representa 100,000 metros de longitud verdadera. Al entender el uso de la escala, se facilita conocer la distancia que separa un punto de otro representado en el mapa y a la vez calcular el tiempo de su recorrido.

La escala de los mapas puede ser representada de tres formas:
a) Escala representada por palabras y cifras: En el caso de que el mapa represente una reducción de 100,000 veces, cada centímetro que aparezca en el mapa debe corresponder a un kilómetro en la realidad. En este caso la escala sería: 1 centímetro = 1 kilómetro.
b) Escala expresada con una representación gráfica: 0 1 2 3 4 5 kilómetros donde se está indicando gráficamente que cada centímetro en el mapa representa un kilómetro en el terreno.
c) Escala expresada mediante una fracción representativa: Fracción representada = 1/100,000 o también fracción representada = F.R. = 100,000 lo cual estaría significando que las distancias en el mapa multiplicadas por el denominador de la escala, constituyen las distancias reales sobre el terreno, expresadas en la misma unidad de medida empleada en el mapa. El numerador de la fracción representativa es siempre la unidad. Mientras mayor es el denominador, menor será la escala del mapa.


En otras palabras, si un territorio con una superficie relativamente pequeña, está representado en un mapa cuyo tamaño real es de unos 90 cms por 60 cms y en el cual la escala es de 1:1,000, entonces ese mismo territorio podría estar representado junto con otros que cuenten con la misma superficie, en un mapa del mismo tamaño con una escala 1:20,000 o 1:50,000. Por lo tanto, mientras mayor sea la fracción de la escala, menor tamaño tendrá el mapa.

En un mapa construido a gran escala, (1:100, 1:500, 1:1,000) es posible incluir numerosos detalles, ya que un territorio relativamente pequeño, puede ser representado en un mapa muy amplio, pero según disminuye la escala, menor es el número de datos que puede contener, porque, como ya lo señalamos, intentamos generar un documento que contenga la mayor información posible y que a la vez le permita ser estético o agradable al consultarlo.

Lo anterior no implica que debamos omitir datos importantes para la interpretación de nuestro territorio, sino que por un lado, se tendría priorizar inevitablemente, cada uno de los datos que necesitamos incluir en nuestro mapa y por otro, quizás cambiar la representación de dichos datos por puntos en lugar de líneas o polígonos, teniendo con ello la mayor información posible.

3. Los símbolos del mapa. Un mapa no es una reproducción exacta de la superficie terrestre sino una representación. El cartógrafo, al preparar el mapa, selecciona los hechos que considera deben ser representados de acuerdo con la finalidad a que el mapa va a ser dedicado, y los representa mediante símbolos. Estos símbolos constituyen el lenguaje visual.
Mientras mejor conozcamos los símbolos empleados por los cartógrafos para representar los distintos fenómenos geográficos, mayor cantidad de información obtendremos del mapa, el cual ampliará los conocimientos de la región, provincia o país que deseemos conocer.


4. Capa. Conjunto de elementos con características similares y de un mismo tipo de entidad geográfica (vegetación, hidrología, uso de suelo, edafología, geología, clima, etc.) y que, desarrollados cartográficamente, pueden conformar cada uno, un mapa temático.

5. Base de datos geográfica. Representación o modelo de la realidad territorial, contiene datos sobre posición, atributos descriptivos, relaciones espaciales y tiempo en las entidades geográficas, las cuales son representadas mediante el uso de puntos, líneas, polígonos, volúmenes o también por medio de celdas.

La base de datos geográfica podemos verla también como una tabla en donde los renglones representan los registros o rasgos que necesitamos incorporar al Sistema de Información Geográfica, y las columnas, representan cada uno de los atributos de interés para su análisis, clasificación y procesamiento. Por ejemplo, si intentamos desarrollar en un SIG, una capa o tema que trate la ubicación de deslaves de un territorio dado, entonces podemos ubicar con un punto, cada uno de los deslaves ocurridos en un periodo de tiempo. En ese sentido, cada deslave es un registro, mientras que la ubicación, dimensión, fecha en que ocurrió, etc., son atributos de dichos registros.

6. Coordenadas. Es la forma en que se determina la posición de un punto, con respeto a un sistema de referencia, y contiene dos datos básicos: La Latitud mide el ángulo entre cualquier punto y el ecuador en dirección vertical, y La Longitud, que mide el ángulo a lo largo del ecuador desde cualquier punto de la tierra en una dirección horizontal.

7. Altimetría. Es la determinación de las cotas o valores de los diferentes puntos del territorio con respecto al nivel medio del mar. Este elemento es de mucha utilidad, puesto que ayuda a describir la topografía del área de estudio. También se utiliza frecuentemente cuando se trabaja con sistemas productivos.

8. La representación del relieve en los mapas. El relieve o topografía, es la diferencia del nivel o altitud entre los distintos puntos de la superficie terrestre. La representación del relieve en los mapas se logra mediante la utilización de distintos métodos, siendo uno de ellos el de las curvas de nivel, que van uniendo los puntos situados a igual altura. Esto se logra mediante el apoyo de ciencias básicas como la geodesia, la fotogrametría y la percepción remota, para determinar la forma y el tamaño de la superficie de la tierra y representarla sobre un plano.

9 Las proyecciones. La proyección geográfica es un sistema que permite establecer la relación entre los puntos de la superficie de la tierra que es curva y una superficie plana que es con la que se trabaja en cartografía. También podemos definir una proyección como una red de paralelos y meridianos sobre la cual puede ser dibujado un mapa.

Existen diferentes proyecciones básicas: cilíndricas, cónicas, azimutales, aunque algunos textos también mencionan proyecciones modificadas. Todas ellas intentan eliminar las distorsiones generadas por la curvatura de la terrestre, sin embargo, cada una tiene sus ventajas y desventajas. Para trazar las proyecciones se emplean actualmente cálculos matemáticos muy precisos, pero la idea general se basa en la proyección de las sombras de los meridianos y paralelos de una esfera sobre una superficie que puede convertirse en plana sin deformaciones, tal como la superficie cilíndrica o la cónica.

Para efectos de nuestro curso, enfocaremos nuestra atención en la proyección UTM (Universal Transversal de Mercator), ha sido adoptada como sistema de referencia en mapas topográficos, imágenes de satélite, bases de datos sobre recursos naturales y cualquier otra aplicación que precise posicionamiento con alto nivel de exactitud.

10. Datum. Es un conjunto de parámetros que permiten fijar la posición del sistema de coordenadas, con base a cálculos matemáticos, relacionados con el geoide (que es la superficie teórica de la tierra, tomando en cuenta factores como la superficie de los continentes, la superficie de los océanos y mares en calma, suponiendo que no haya mareas) y el elipsoide (que es un elemento de representación de la tierra que intenta corregir las irregularidades de la superficie terrestre y que, en virtud de que dichas irregularidades son detectables y no extrapolables a todos los puntos de la tierra, sus cálculos tienen que ser específicos para cada región.

Existen algunos datums que será necesario por el momento tener en cuenta: NAD27 (North America Datum 1927), al cual estaban referenciadas todas las cartas oficiales de norteamérica, incluyendo el caso de México; WGS84 (World Geodesia System 1984), que es utilizado por los instrumentos de geoposicionamiento satelital; e ITRF92 (International Terrestrial Reference Frame 1992), que es un sistema de referencia global a partir de una solución combinada que incluye observaciones captadas por diversas técnicas espaciales.

En términos prácticos, debemos tener en cuenta que un sistema de coordenadas basadas en un datum NAD27, tienen un desplazamiento de aproximadamente 180 metros con respecto a un sistema de coordenadas basados en un datum WGS84 y este último, es equivalente a ITRF92. Ese desplazamiento entre los datums NAD27 y WGS84 o ITRF92, es importante dependiendo de la escala en la que se trabaje la cartografía, puesto que en una escala pequeña (1:50,000 por ejemplo), una distancia de 180 metros es casi imperceptible, mientras que en una escala grande (1:5,000 por ejemplo), esa distancia ya puede representar un error muy importante.

11. Metadatos. Es la información complementaria sobre los datos que conforman el Sistema de Información Geográfica y en especial sobre la información que contiene la base de datos geográfica. Esa información es un producto inseparable de nuestro SIG, puesto que contiene aspectos como calidad, condición, formato, fechas de referencia y en cuestión de datos geográficos, sistemas de coordenadas, referencias geodésicas, etc.

Utilidad de la cartografía en la definición y desarrollo de proyectos educativos

En nuestro curso, nos mantenemos conscientes de que lo primordial es la definición y desarrollo de proyectos educativos, constituyéndose los SIG’s participativos en una herramienta que nos ayuda a acercarnos a nuestra población objetivo. Como ya lo mencionamos, es un instrumento que nos ayuda a intercambiar información del territorio y analizar conjuntamente con los interesados, la problemática y sus posibles soluciones, en esa horizontalidad requerida para generar un proceso educativo que es el encuentro entre educandos y educador en un mundo común, donde hay diálogo y crítica conjunta.

Es, como lo señalara Paulo Freire en Pedagogía del oprimido, un “círculo de cultura” donde se aprende con “reciprocidad de conciencias”, en el que no hay un profesor, sino un coordinador que tiene por función dar las informaciones solicitadas por los respectivos participantes y propiciar las condiciones favorables para la dinámica del grupo”.

No nos apartamos de estos conceptos cuando señalamos que los SIG’s al ayudarnos a intercambiar información, se constituyen también en una especie de lenguaje con el cual proporcionamos los elementos básicos sobre la problemática ambiental percibida desde fuera de la comunidad, y es precisamente a través del mismo lenguaje, que la comunidad nos ofrece información para entender el fenómeno de interés y buscar conjuntamente, mediante el fortalecimiento del diálogo criticista, las posibles alternativas de solución.

Esto debemos tenerlo muy en cuenta a lo largo de todo el curso, ya que la cartografía que utilizaremos, y transformaremos posteriormente en función de los objetivos de nuestro proyecto educativo, cuenta con información básica, generada como material de trabajo para SIG’s. A dicha cartografía la vamos a convertir en una cartografía dirigida especialmente al desarrollo de dicho proyecto, por lo que, sin la información aportada por la comunidad a atender, pero sobre todo, proporcionada mediante un proceso democrático, horizontal, responsable y respetuoso, la cartografía producida por nosotros, correría el riesgo de convertirse en información intrascendente. La aspiración que debemos tener al generar una cartografía utilizable en un proyecto educativo, es que lejos de ser una simple descripción del territorio “como lo ve el técnico”, sea un medio para entender en una primera instancia al territorio “cómo es realmente” y llegar a convertirse en una descripción del territorio “cómo queremos todos que sea”. He ahí la importancia de la palabra “participativos” que le sigue al término SIG’s.

Implementar actividades tendientes a administrar, regular, controlar y planificar las acciones a desarrollar en un territorio determinado, constituye una tarea muy compleja. En este sentido, al lograr identificar todas las variables que intervienen en el proceso o fenómeno ambiental observado, permite conocer una parte del problema. Sin embargo, resulta imprescindible que igualmente busquemos comprender y analizar las interrelaciones que existen entre esas variables. De este modo es posible construir no sólo el escenario de comportamiento en un momento dado, sino simular comportamientos posibles, deseados o no, para conducir la gestión en el sentido deseado; o en el peor de los casos, poder reaccionar a tiempo ante situaciones imprevistas.

Ahora bien, una vez que hayamos comprendido el fenómeno o problema ambiental sobre el que queremos incidir, es necesario establecer un marco conceptual y metodológico que primeramente, evidencie dicha problemática en términos simples y claros para poder analizarlos y discutirlos con la comunidad, y finalmente, permita definir un rumbo, disponer de los datos necesarios para abordar el problema, sistematizar y procesar estos datos en información utilizable, y además, contar con las herramientas que permitan manejar y actualizar esta información en el tiempo y el espacio pertinente, utilizando indicadores para evaluar los resultados.

Sabemos que la planeación es un elemento del proceso administrativo que intenta anticiparse a los fenómenos del entorno, por lo que, para lograr esa anticipación, se hace indispensable como una estrategia, adoptar la modelación. Además, hoy es necesario predecir de modo continuo, y para esto hay que contar con tecnología digital que colabore en la realización de modelos de situaciones para garantizar una adecuada toma de decisiones.

La tecnología de los Sistemas de Información Geográfica, constituye en este sentido una de las herramientas adecuadas de manejo de información, ya que al usar el modelo de base de datos georrelacional se asocia un conjunto de información gráfica en forma de planos o mapas a bases de datos digitales.

Arturo Arreola Muñoz es un geógrafo con experiencia interesante, sobre la incorporación de la tecnología de sistemas de información geográfica, al trabajo comunitario con la participación efectiva de los miembros de las comunidades, específicamente en el caso de El Ordenamiento Territorial. En esa experiencia, ha venido proponiendo algunos “principios” sobre los cuales, lleva al cabo las acciones que comprenden todos los trabajos necesarios para integrar un ordenamiento.
El Ordenamiento Territorial, es uno de los trabajos de planeación del desarrollo de mayor vínculo a la producción, aprovechamiento y conservación de los recursos naturales de una comunidad o región. De tal suerte que la información del territorio, el análisis de los datos y la discusión entre técnicos y habitantes, son igualmente importantes para obtener buenos resultados.


De esos principios, nos parece que debemos rescatar por lo menos los siguientes:
“No excepcionalismo. Los programas y trabajos relacionados con el Ordenamiento Territorial, no pueden verse como únicos y aislados, su implementación corresponde y se articula con una serie de Políticas, Modelos y Procesos de alcance municipal, regional y nacional, mismos que deben ser tomados en cuenta, tanto en la base del análisis, como en las estrategias de implementación”. Lo anterior porque independientemente de la problemática ambiental, que suele ser muy específica de la comunidad o región en la que implementaremos un proyecto educativo, en algún momento responde a una dinámica extra territorial, que la presiona o la invita a un uso determinado de sus recursos.


“Integración al Sistema de necesidades. La implementación de un OT debe estar claramente identificada por las comunidades dentro de su propio Sistema de Necesidades, del entendimiento que se tenga de ello, dependerán en gran parte las posibilidades de apropiación y sostenibilidad posterior a la intervención externa de un programa”. Es decir, que no podemos llegar a una comunidad a imponerles una visión sobre su problemática, aún cuando ésta sea para nosotros muy evidente. El éxito de un trabajo tan complejo como es un Ordenamiento Territorial, es utilizar todas las técnicas didácticas necesarias para entender todos (técnicos y habitantes) una misma realidad y estemos totalmente convencidos de que debemos modificarla.

“El Ordenamiento es un proceso. No es un Taller, ni una serie de talleres, ni un modelo obtenido en un Sistema de Información Geográfica, sino que debemos entenderlo como proceso que tiene lugar en la dinámica del Desarrollo Comunitario de la localidad con una visión de corto, mediano y largo plazos”. Lo que podemos entender de este principio, es que todo proyecto de planeación no implica únicamente su presentación ejecutiva, sino que debe existir un compromiso, o cuando menos, mecanismos que garanticen su seguimiento y evaluación permanentes, y debe contar con la suficiente flexibilidad para adoptar posibles modificaciones demandadas en el transcurso del mismo proyecto.

“Articulación con los Ejes del Desarrollo Sustentable. Un programa de Ordenamiento Territorial, debe estar encaminado a fortalecer la base de la producción sustentable, de las principales actividades económicas comunitarias, esto para darle viabilidad a la construcción de un programa de reconversión productiva”. Todo proyecto de desarrollo comunitario, incluyendo los de carácter educativo, implican en determinado momento, la modificación a prácticas de consumo, de uso de recursos o de participación de los miembros de las propias comunidades, por lo tanto, deberán considerarse acciones que estimulen ese cambio necesario, para que por un lado, no se considere una imposición, y por el otro, que existan mecanismos compensatorios que minimicen lo que a priori, pudiera parecerle a los integrantes de una comunidad, un sacrificio a posibles ganancias o comodidades actuales, derivadas de actitudes inadecuadas o no sustentables.

“El Desarrollo de Capacidades. El programa de Ordenamiento Territorial debe ser visto como un programa para el desarrollo de capacidades sociales, institucionales, tecnológicas y financieras. Sus esfuerzos deben dirigirse a crearlas o desarrollarlas de manera armónica, ya que la inexistencia de una de ellas dificultaría su implementación”. No es adecuado ver un proyecto educativo ambiental, como una guía que la comunidad deberá seguir, ni mucho menos, como un manual para que el técnico supervise su buen funcionamiento, y les indique permanentemente a los miembros de la comunidad objetivo, lo que deben hacer en cada momento. Un esquema educativo democrático busca en determinado momento, lograr la autogestión, y solamente puede ser mediante el fomento del desarrollo de las capacidades de todos los involucrados, ya sean dentro o fuera de la comunidad de que se trate.

Las capacidades que habría que desarrollar según el maestro Arreola, son:
1. La Capacidad Social, o sea, se debe apoyar el desarrollo de la Organización Social permitiendo la realización del programa (en su caso el Ordenamiento Territorial) en una visión que forme cuadros (por ejemplo la generación de técnicos originarios de la comunidad objetivo), que articule (es decir, que no dividida a las comunidades) y, que se vincule con actividades económicas rentables (la mejor forma de promover el uso sustentable de recursos es cuando los cambios ayudan a mejorar la calidad de vida de los habitantes). Esta capacidad se relaciona directamente con el principio de la articulación que debe existir entre el proyecto y los ejes del desarrollo sustentable.


2. La Capacidad Institucional. Sin una verdadera coordinación de las Agencias gubernamentales y privadas de Desarrollo y Conservación, el Ordenamiento Territorial tiene poca viabilidad de sostenimiento en el largo plazo, sobretodo por que existen políticas públicas contradictorias, que no permiten una aproximación institucional a la comunidad. Esta capacidad está relacionada con el principio de No Excepcionalismo, ya que la autogestión que se logre mediante un programa de Ordenamiento Territorial o un proyecto educativo ambiental, puede generar una demanda de servicios o expectativas que algunas agencias gubernamentales o privadas, no estarían dispuestas a satisfacer, por lo que debemos tener en cuenta y discutir cuidadosamente con los interesados, las posibilidades de éxito del proyecto, con metas en el corto, mediano y largo plazos y tener conciencia de cuáles de ellas dependen de factores externos a la comunidad.

3. La Capacidad Tecnológica. Tiene que ver con los medios humanos y materiales con que cuenta la comunidad y el equipo externo para implementar un programa (en ese caso de Ordenamiento Territorial), incluye la necesidad de la interdisciplinariedad, del empleo de tecnologías para la valoración del estado ambiental comunitario y de técnicas para su ejecución participativa. El desarrollo de esta capacidad, se encuentra perfectamente enmarcado nuestro curso de SIG’s participativos, ya que la tecnología nos ofrece cada día, mejores herramientas para el conocimiento de nuestro territorio, lo cual debemos aprovechar y utilizar adecuadamente.

Conclusión


Los SIG’s participativos son indudablemente una herramienta muy útil en la implementación de proyectos educativos ambientales, como lo han sido cada vez más en proyectos de desarrollo de comunidades y regiones. Asimismo, para la construcción de los SIG’s, la cartografía juega un papel muy importante, junto con la administración de la información en bases de datos.

Sin embargo, no podemos de ninguna manera considerarlos como la panacea a los problemas del manejo de un territorio ni tampoco que por sí mismo, un SIG podrá modificar positivamente las condiciones de vida, actitudes o aptitudes de una comunidad.

De la formalidad y rigor con la que se construya un Sistema de Información Geográfica dependerá su calidad, incluso puede llegar a ser un sistema con muchos datos valiosos y ser un referente para diversos estudios o investigaciones, relacionadas con el territorio de que se trata.

Pero su utilización en proyectos educativos ambientales, de desarrollo comunitario, de uso sustentable de los recursos naturales o de mejoramiento de los sistemas de producción, depende en gran medida, de la conceptualización del proyecto que se pretende implementar, puesto que un SIG no se integra con información al azar, sino con datos que serán de relevancia para el proyecto.

También depende de que se sociabilice y de darle vigencia al concepto “participativo”, puesto que, por un lado, muchos de los datos que se integrarán al SIG, provienen del conocimiento empírico que del territorio tiene la comunidad objetivo, y por otro, debe ser un medio para identificar la realidad del territorio, desde la perspectiva conjunta de técnicos y habitantes, así como visualizar y plasmar escenarios alternativos tendientes a una realidad deseada y también compartida.

Sitios.
1.
http://www.aguabolivia.org/situacionaguaX/IIIEncAguas/contenido/trabajos_verde/TC-123.htm
2.
http://www.impactalliance.org/ev_es.php?ID=23046_201&ID2=DO_TOPIC
3.
http://www.dgroups.org/groups/ppgis-sp/index.cfm?op=main&cat_id=20611
4.
www.oeidrus-jalisco.gob.mx/jalisco/docs/serv/prpc/096_el_mezquitillo.pdf
5.
http://www.oeidrus-jalisco.gob.mx/jalisco/docs/serv/prpc/096_cajones.pdf

Lecturas
1.
http://www.dgroups.org/groups/ppgisp/docs/focus07_3_TIG_manejo_RRNN.pdf?ois=no (Tecnologías de Información Geográfica para el manejo de Recursos Naturales, Albrecht Ehrenperger, Sussane Wyman von Dach y FAni Kakridi)
2.
http://www.dgroups.org/groups/ppgis-sp/docs/gonzalez.pdf?ois=no (Sistemas de Información Geográfica para el aprendizaje conjunto, Rhodora M. González)
3.
http://www.dgroups.org/groups/ppgis-sp/index.cfm?op=dsp_resource_details&resource_id=45734&cat_id=20611 (Accesibilidad, transferencia y cualificación comunitaria para el Manejo de SIG's en la gestión ambiental local, Luis Fernando Gómez Navia, Álvaro Pedroza García, Jorge Eduardo Mendoza Cifuentes y Jorge Rojas Valencia)


[1] Sistemas de Información Geográfica para Educadores Ambientales. Maestría en Educación Ambiental. CUCBA. Universidad de Guadalajara. Zapopan, Jalisco. México. 6 de junio del 2009. correo electrónico : pp8a@megared.net.mx

Leer más
Publicado por Cid Consultores on

La complejidad ambiental en la cual sustenta su existir y vive la ea, demanda la utilización de diversas herramientas, que le permitan planificar, interpretar, sistematizar, evaluar, prevenir y dar seguimiento de forma clara, concreta y sintetizada. -Escribe: M. en C. Ricardo Ramírez Maciel-

Todo ello con base en la dinámica real de los ciclos naturales y procesos culturales que se desarrollan en un tiempo y espacio determinado, el territorio.

El desarrollo y uso de la plataforma tecnológica,
[2] ha permitido disponer de herramientas novedosas, prácticas y útiles para la educación ambiental, tal es el caso de los aquí planteados sistemas de información geográfica; herramienta novedosa, que permite mediante el uso de diversos planteamientos teórico metodológicos participativos y de interpretación ambiental, planificar, llevar a buen termino y dar seguimiento objetivo a todo procesos de ea, tomando como sustento principal, al territorio y lo vivido en él, en un tiempo determinado.

Es momento que la ea avance con mayor fuerza y paso firme hacia el redescubrimiento de conocimientos, valores, herramientas y prácticas concretas que le faciliten, resignifiquen y retribuyan en cada proceso logrado, con beneficios ambientales palpables, que dejen ver a simple vista su utilidad y beneficios.

Los educadores ambientales y la ea necesitamos de herramientas como los SIG que permitan concretar objetivamente la realidad territorial de forma sintetizada y participativa, que agilice y organice de forma sencilla pero compleja nuestro quehacer y en la medida de lo posible enseñar a que los involucrados en nuestros procesos logren asimismo incorporar las diversas herramientas de planeación y organización de los procesos logrados.

Principios articuladores

Cuando hablamos de los principios de educación ambiental, es necesario partir del esclarecimiento de dos posturas articuladoras, como son el desarrollo sustentable y el ambiente.

En la definición de los principios de la educación ambiental (ea), articulados a los sistemas de información geográfica (SIG), debemos enfatizar que en todo momento de forma transversal se consideran los principios del ambiente y desarrollo sustentable, sin pasar por alto aquellos que deban considerarse por cada educador ambiental de forma pertinente.

Los principios del desarrollo sustentable y el ambiental a considerar son:

Desarrollo sustentable

El desarrollo sustentable es un modelo en permanente cambio que valida la necesidad de establecer estrategias productivas alternativas a favor del ambiente, haciendo hincapié en la necesidad de elevar el nivel de vida de los grupos y sectores de población más vulnerables, identificando las responsabilidades de cada parte frente a la pobreza y a la crisis ambiental prevaleciente. Sus fundamentos se describen a continuación.

1) Modificar pautas de consumo, sobre todo en países industrializados, para mantener y aumentar la base de los recursos y revertir el deterioro para las generaciones presentes y futuras, a partir de:
a) Impulsar una mejor comprensión de la importancia de la diversidad de los ecosistemas.
b) Instrumentar medidas localmente adaptadas a problemas ambientales.
c) Mejorar el monitoreo del impacto ambiental producido por las actividades del desarrollo.
d) Respetar las pautas socioculturales propias, sobre todo de los pueblos indígenas, y emplear un enfoque de género en el desarrollo de los proyectos.

2) Emprender acciones en torno a las líneas:
a) Erradicación de la pobreza y distribución equitativa de recursos.
b) Aprovechamiento equilibrado de recursos naturales y ordenamiento ambiental del territorio.
c) Compatibilizar la realidad social efectivamente.
d) Promoción de la organización y participación social segura.
e) Impulsar la reforma del Estado y generar una estrategia socioeconómica propia.

La solución a la crisis civilizatoria está en la aplicación mundial de un macro proyecto globalizado y la verdadera reforma depende de un movimiento social, de dimensión global, acompañado de un elemento indispensable, la educación.

Las estrategias a implementar serán diferentes en cada región y en cada cultura, con base en orientaciones y directrices propias, lo que determina su complejidad en materia de política para la reestructuración del aparato administrativo y el establecimiento de mecanismos operativos apropiados.

El problema no es insertar la dimensión ambiental en el viejo modelo, sino construir el futuro con criterios e indicadores diferentes; hacer descender la planificación hasta la base social, desde el análisis de diagnóstico de los problemas hasta la evaluación de los resultados.

[3].

El ambiente, implica todas y cada una de las interacciones que como seres humanos establecemos con los elementos naturales y los factores culturales en la cotidianeidad desde lo individual, hasta lo colectivo y lo planetario. Así el ambiente esta en todo lugar, desde uno mismo como elemento natural fisiológico que es, hasta las manifestaciones mínimas de expresión cultural que emitimos y se articulan e interaccionan con el de a lado y el cosmos.

Es así que la educación ambiental que realizamos los educadores ambientales parte de la visión compleja de las interacciones que se desarrollan en el ambiente (natural y cultural), y los efectos o impactos (positivos o negativos) que se generan en él, en un tiempo y territorio determinado y no en condiciones aisladas como lo hacen las diferentes áreas disciplinares: ecología, economía, salud, entre otras.

Educación ambiental

La educación ambiental es mucho más que una acción aislada; es un proceso cíclico, permanente, constante y cotidiano que debe asumirse como una forma de vida.

La educación ambiental no se limita a difundir nuevos conocimientos, sino a ayudar a cuestionar las falsas ideas individuales y colectivas sobre los diversos problemas ambientales y los sistemas de valores que sustentan tales ideas.

Los procesos educativos ambientales deben adecuarse a la realidad territorial, económica, social, cultural y natural de cada sociedad y región, sustentándose especialmente en los objetivos de su desarrollo.

Uno de los primeros objetivos de la educación ambiental consiste en hacer comprender la compleja estructura del ambiente, como resultado de la interacción de sus aspectos físicos, biológicos, sociales y culturales, en consecuencia, se deben proporcionar al individuo y la colectividad, los medios para interpretar la interdependencia de estos elementos en el espacio y en el tiempo, de forma que se favorezca la utilización racional de los recursos, así como la posibilidad de satisfacer las necesidades materiales y culturales presentes y futuras de la humanidad.

La ea debe resaltar la importancia del medio ambiente en el desarrollo. Para ello, debe informar sobre las alternativas de desarrollo que perjudiquen al medio ambiente lo menos posible, y favorecer modos de vida que permitan una relación más armoniosa con éste.

Asimismo, la ea debe brindar una idea clara de la interdependencia económica, política y ecológica del mundo moderno; desarrollando un espíritu responsable y solidario entre países y regiones, cualquiera que sea su nivel de desarrollo, a fin de establecer un orden internacional que asegure la mejora del entorno humano.

Esto implica que la educación ambiental deba desarrollar nuevas competencias, comportamientos y divulgar nuevos conocimientos de forma dinámica y permanente, en función de las realidades ambientales del territorio donde se implementen.

La ea supera la sola postura de proporcionar conocimientos o información referida a algún tema específico. Siendo concebida como tal, si y solo si:
o Reconstruye conocimientos. Partiendo del hecho de que cada individuo, posee cierta cantidad de información y conocimientos empíricos y científicos, desde la educación ambiental se debe propiciar la adopción y abordaje de conocimientos, saberes y sentires que permitan a cada individuo y colectividad reconstruir los conocimientos que ya poseen.
o Reconstruye valores. Con la práctica de los conocimientos, saberes y sentires individuales de forma paralela se debe propiciar la reconstrucción de valores de todo tipo en el individuo y la comunidad, desde los espirituales, hasta los económicos, sociales, naturales, entre todo aquel que la comunidad lo permita tomando como base sus costumbres y tradiciones de origen.
o Descubre y redescubre herramientas. Es necesario brindar en los procesos educativos ambientales las herramientas o condiciones que permitan el descubrimiento o en su caso adecuación de herramientas alternativas pertinentes al logro de un desarrollo sustentable.
o Logra se actúe. Lograr acciones concretas, fáciles y sencillas en la vida cotidiana, son el fin último y principio de un proceso educativos ambiental cíclico que exige cada vez con mayor fuerza responder a las necesidades ambientales.

Si alguno de los principios antes mencionados no se logra cumplir cabalmente, el procesos educativo ambiental debe ser evaluado y replanteado conforme a las necesidades detectadas.

La educación ambiental constituye un recurso para transformar la realidad, pero no es lo único, debe permanentemente considerar la producción de cambios en las formas de planificar y producir el desarrollo:
o Enfatizando la corresponsabilidad, teniendo siempre presente que al dejar de hacer por uno mismo y los demás se dejan de obtener beneficios.
o Permitiendo el dialogo interno, entre individuos y sectores de la sociedad.
o Educando ambientalmente niños y adultos.
o Reformulando la dirección en la toma de decisiones en los diferentes sectores sociales, enfatizando el industrial y gobierno entre otros.

La educación ambiental debe darse en todo momento de la existencia del individuo, de acuerdo a las circunstancias en que éste vive, debiendo:
Crea conciencia.
Habilitar en la solución de problemas.
Definir criterios y normas de actuación.
Orientar procesos de toma de decisiones en un marco en que el medio ambiente sea parte de los derechos vitales de la humanidad.
Asumirse como un proceso transversal, que busca su inserción no como contenido o acción separada, sino inserta en cada acción que se realiza o promueve.
Reconocer la importancia y asumir la responsabilidad de diversificación, respetando las características propias de cada región, grupo social e individuos.
Considerar a cada individuo como agente multiplicador de un proceso de educación colectivo, con implicaciones globales.
Promover la participación ciudadana en la gestión ambiental de cada realidad en la que se viva.
Promocionar una comprensión integral de las características del medio natural y del medio transformado por el ser humano.
Incorporar la dimensión ambiental y el desarrollo, en los diversos niveles, modalidades y áreas del conocimiento.
Favorecer la adquisición de conocimientos, tecnologías ambientales, valores, pautas de comportamiento, destrezas y prácticas individuales y colectivas, a través de una reformulación de las diversas disciplinas.
Permitir la toma de conciencia sobre la importancia del ambiente (natural y cultural) y el desarrollo sustentable.
Crear las condiciones para facilitar una clara comprensión de la interdependencia económica, política y ecológica del mundo actual.
Lograr una modificación rápida y radical de los comportamientos y modos de vida, incluyendo una evolución de los hábitos de producción y consumo.
Promover la equidad desde sus verdaderos orígenes.

La ea propone reconocer que la crisis civilizatoria que vivimos, es el resultado de la forma poco previsora en que concebimos el progreso y el desarrollo, promovidos por un modelo consumista desmedido, ignorando y sin poder comprender las funciones, beneficios, procesos e interacciones que se dan entre los ecosistemas y el hombre como parte de ellos mismos. Por ello los principios que deben orientar los procesos educativos ambientales son:
Concebir a los recursos naturales como agotables (resistencia, resiliencia y alteraciones severas).
Reconocer que la solución de problemas se da reconociendo, valorando y relacionando otras formas de conocimiento, distintas al científico-tecnológico, tales como el tradicional, espiritual, estético, artístico, popular, entre otras.
Gradualmente eliminar el pensamiento fraccionado y reduccionista que alienta los enfoques cuantitativos y la fragmentación disciplinaria, buscando vinculación social, ecológica y económica de las realidades ambientales.
Lograr el establecimiento de una visión a corto, mediano y largo plazo, de la realidad ambiental.
Educación integral crítica. Los procesos educativos no deben restringirse a la transmisión de información e incremento de conocimientos, sino al desarrollo de habilidades técnicas y razonamientos que permitan asumir una actitud crítica, donde se considere la diversidad de factores naturales y culturales frente a los comportamientos y valores personales y colectivos, fomentando una sociedad más informada, crítica y actuante”.
[4]

La construcción de una política sustentable supone partir del conocimiento empírico de la realidad que poseen las comunidades y proceso a través de los cuales pueden manifestar sus intereses socioculturales y prioridades.


El desarrollo sustentable es un proceso en busca de la equidad y una mejor calidad de vida con protección del ambiente y los recursos naturales, incluyendo transformaciones económicas, culturales y políticas; con la necesaria modificación de las líneas productivas, de distribución y de consumo, al mismo tiempo que se supere el déficit social.


o El desarrollo sustentable implica un crecer distinto, a partir de un cambio tecnológico; de un ordenamiento territorial; de un contexto social democrático que asegure la participación pública en la toma de decisiones; de un rediseño de políticas, instituciones, leyes y normas, y de un sistema internacional más justo.


La sustentabilidad no puede ser posible si no existe un crecimiento económico que enfatice sus aspectos cualitativos relacionados con la equidad y el alivio de la pobreza. Actuando sobre las causas y no solamente sobre sus síntomas y efectos más aparentes.


Transitar hacia el desarrollo sustentable implica una nueva visión del mundo, una reestructuración de las relaciones individuo-estado–sociedad, una intervención protagónica de la sociedad civil en las decisiones y cambios institucionales y culturales para la generación de nuevos valores sociales. También implica un énfasis por estabilizar la población y distribuirla mejor, una modificación de patrones tanto de producción como de consumo, sobre todo en los países desarrollados y en los segmentos más acomodados de los países pobres, una reorientación tecnológica para atenuar impactos y reducir riesgos, un rediseño de las políticas, las instituciones y la normatividad.

Estos aspectos no pueden abordarse de manera fragmentada, lo cual implica la necesaria articulación operativa compleja del desarrollo sustentable.

Ambiente

La noción más amplia del ambiente comprende los elementos naturales, así como los factores sociales y culturales. Es decir, el ambiente es el conjunto de los elementos físicos, químicos, biológicos y los factores sociales y culturales en interacción recíproca con seres humanos y otros seres vivos, agrupados y considerados individualmente.

“El ambiente, es el conjunto de interacciones dinámicas que se dan entre los elementos naturales, tecnológicos, culturales y simbólicos, en un espacio y tiempo determinado, donde como resultados presentan un aserie de impactos, negativos o positivos”


Es de vital importancia señalar los principios de la educación ambiental para la sustentabilidad dentro del Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible, que plantea G. Gaudiano,
[5] tienen el propósito de trabajar entre las instituciones y la sociedad, tomando como base cuatro pilares que contribuyen a transitar hacia el desarrollo sustentable:
Reconocimiento del desafío: Aprender a conocer.
Responsabilidad colectiva y sociedad constructiva: Aprender a vivir juntos.
Actuar con determinación: Aprender a hacer.
Indivisibilidad de la dignidad humana: Aprender a ser.

A su vez, los cuatro pilares remiten a principios relacionados con la educación básica, con la reorientación de los programas de educación vigentes, con la comprensión pública de lo que significa la sustentabilidad en las actividades productivas y en la vida cotidiana, así como con la formación de capacidades. Los principios derivan en objetivos que definen las áreas de acción que se pretende atender durante la Década. Estos son:
§ Reducción de la pobreza.
§ Equidad de género.
§ Promoción de la salud.
§ Conservación y protección del ambiente.
§ Transformación rural.
§ Derechos humanos.
§ Entendimiento intercultural y paz.
§ Producción y consumo sustentables.
§ Diversidad cultural y natural.
§ Tecnologías de la información y comunicación.


La educación ambiental en la resolución de problemas
[6]

Una de las características más importantes de la ea es el hecho de que plantea resolver problemas.

Los procesos educativos ambientales, deben establecerse con base en la realidad y condiciones ambientales de los individuos y comunidades cualquiera que sea el grupo de población al que pertenezcan; para ello, de deben establecer diagnósticos comunitarios locales que permitan:
Delimitar el territorio donde se pretenden establecer los procesos educativos ambientales.
Ubicar geográficamente los problemas ambientales comunitarios.
Definir claramente la problemática ambiental local.
Priorizar la problemática ambiental detectada.
Determinar las causas que originan los problemas ambientales.
Identificar las alternativas de solución a los problemas.
Determinación de responsables, materiales y requerimientos necesarios, métodos, tiempos, público con el que se trabajaré.

De este modo, los individuos estarán en condiciones de participar en la definición colectiva de estrategias y actividades encaminadas a solucionar los problemas que repercuten en la calidad del medio ambiente. Garantizando así que cada vez de forma más efectiva se realicen acciones concretas.

La ea se centra en los problemas ambientales concretos, implicando una conjunción de diferentes aspectos del saber para explicar una realidad compleja, propiciando que los individuos participen con la mayor frecuencia posible en la organización de sus estudios, dándoles la ocasión de tomar decisiones sobre los problemas ambientales. Así se establece una relación preferente entre la sensibilización ambiental, la reconstrucción de conocimientos y valores, la aptitud de resolución de problemas y participación directa o indirecta en actividades de conservación, protección y mejora del ambiente local.

La educación ambiental debe adoptar una actitud crítica para fomentar un análisis preciso y una ordenación apropiada de los diferentes factores que intervienen en cada problema o situación ambiental. Debe estimular la capacidad creadora para facilitar el descubrimiento de nuevos métodos de análisis y las posibles combinaciones de métodos que permitan nuevas soluciones. La creatividad deberá estar sometida constantemente al control del análisis crítico para no desembocar en la utopía, concientes de que por si solo, este análisis crítico no permite encontrar todas las soluciones.

“Los problemas ambientales no sólo los problemas ecológicos (tala de bosques, adelgazamiento de la capa de ozono, extinción de especies, etcétera) o sólo los tecno-económicos (tecnologías obsoletas, materiales peligrosos) sino también los de índole socio-cultural (pobreza, inequidad, sobrepoblación, etcétera) vinculados a los problemas ecológicos y tecno-económicos”.
[7]

Novo señala que “si la educación quiere acercase al tema de la educación ambiental desde el plano ético, ha de hacerlo con la voluntad de indagar sobre la génesis de los problemas ambientales. Sólo comprendiendo la génesis de la situación ambiental que hoy nos envuelve podremos plantearnos seriamente cualquier reformulación de nuestros valores.

... y, puesto que la armonía entre los hombres (la paz) sólo es posible si respetamos el planeta y a los seres que viven en él, es claro que el problema ambiental suscita un problema de justicia social a escala planetaria. La idea de finitud de los recursos nos remite inmediatamente a las de redistribución y solidaridad como base de un rendimiento de los problemas que afectan al conjunto de la especie humana”.
[8]

Es esencial, que la actividad de problematizar la realidad, se convierta en el eje central del acto pedagógico, de modo que sea precisamente, implicándose en la resolución de los problemas que plantea el medio ambiente el cómo el alumno vaya desarrollando sus propias valoraciones”.
[9]


Los sistemas de información geográfica como herramientas útiles en los procesos educativos ambientales

Las ventajas que los sistemas de información geográfica brindan a la educación ambiental son diversas, dependiendo: del conocimiento y utilidad que se descubran mediante su utilización como herramientas de los procesos educativos ambientales; así como de la creatividad y conocimiento que se tengan sobre los principios propios de la ea.

Una vez conocida la utilidad de los SIG en la actividad cotidiana educativa ambiental, no se podrá despegar de ella, debido a los múltiples beneficios y facetas que te permite cubrir:
Identificación y apropiación del territorio como espacio donde se desarrollan las actividades cotidianas de los individuos y las comunidades.
Acercamiento con los individuos y la comunidad.
Delimitación territorial para la implementación de procesos educativos ambientales.
Determinación cultural de habitantes en un territorio determinado.
Identificación de ecosistemas, elementos que los componen e interacciones cíclico-biológicas que se desarrollan en un espacio delimitado.
Identificación de problemas ambientales reales que se dan en un territorio determinado.
Identificación de procesos productivos y sus impactos en un territorio determinado.
Ordenación de infraestructura y necesidades reales de los habitantes en un territorio delimitado con la inclusión de sus pobladores, ecosistemas, procesos productivos, entre otros.
Prevención.
Organización.
Planeación.
Sistematización.
Evaluación.
Seguimiento.

Identificación y apropiación del territorio como espacio donde se desarrollan las actividades cotidianas de los individuos y las comunidades

Realizar ea mediante el uso de SIG, como su nombre lo indica, plantea como premisa principal, una delimitación territorial, debiendo enfatizar en la identificación y apropiación del mismo.

Tosas y cada una de las actividades, acciones e ideas humanas, se dan en un espacio determinado. No puede concebirse y llevarse a cabo una idea si no se esta con los pies sobre la tierra; cada acción o actividad cotidiana, se desarrolla en un espacio de territorio determinado, y los impactos negativos o positivos que se generen al ambiente como consecuencia de tales acciones, inevitablemente son delimitadas territorialmente.

Al hacer la interpretación de la Política e Instrumentos de la Política Ambiental en México, se descubre que la federación y entidades federativas, son entres administrativos organizacionales territorialmente delimitados, pero concebidas solo imaginariamente, pues solo puede imaginarlo como una imagen en tu cerebro. Solo puedes palparlo, tocarlo y sentirlo como territorio o suelo, a través del municipio; la propia Ley lo reconoce, es solo a través del territorio municipal, como se puede dar vida a la administración gubernamental, de ahí la importancia legal en la delimitación territorial en cada procesos educativo ambiental.

“Malditos guaraches” a partir de la conquista de los españoles y ver que ellos se cubrían las patas para andar, fue como se nos ocurrió dejar de tocar, sentir y palpar nuestro territorio Mexicano. Es necesario retomar el hábito de andar descalzos de vez en vez, para ponernos nuevamente en contacto con nuestra creadora madre tierra, resentirla, revalorarla e interpretar lo que dulcemente nos reclama…. una caricia.

Cada barranca, árbol, río o arrollo, todo esta sobre el suelo, sobre nuestro suelo, sobre nuestro territorio; es la base de la vida misma, dentro de él y sobre él.

En cada proceso educativo ambiental tenemos la obligación de:
Clarificar que el territorio y el suelo, son el principal recurso natural donde se desarrolla cada actividad cotidiana.
Resignificarle ambientalmente con base en las necesidades individuales y colectivas.
Sentirle, hablarle e interpretarle, de forma tal que podamos responder con acciones de conservación, útiles a la realidad ambiental local.
Tocarla y sentirla, como producto de ella misma que somos, como propiedad que nos resguarda y brinda identidad y sustento.

Acercamiento con los individuos y la comunidad

Delimitar el territorio mediante el uso de los SIG en las actividades educativas ambientales, nos brinda la oportunidad de establecer diálogos internos, con las comunidades y sus relaciones ambientales territorialmente.

Al delimitar un territorio, nos damos la oportunidad de ubicarnos espacialmente en un sitio especificando donde y con quien estamos, con cuentos y como es que nos relacionamos entre comunidades.

Delimitar el territorio y utilizar los SIGs como herramientas en los procesos de ea, nos obliga acercarnos con los individuos y las comunidades, saber como lo sienten, que procesos productivos son los que mas les dejan, cada cuando y en cuanto, que es de quien y bajo que condiciones lo poseen, que están dispuestos a cambiar en él para beneficiarle, como para arrebátenle; y a partir de ahí, plantear propuestas educativas ambientales viables a favor del ambiente.

Es necesario dialogar con las comunidades y los individuos para saber como sienten su territorio, cómo lo ven y valoran, y partiendo de ahí, plantear, replantear o eliminar visiones de mundo que permitan un acercamiento más armónico con el mismo.

Es necesario que los individuos y comunidades que habitan un espacio determinado, aprendan a dialogar con él y entre ellos, a fin de conocerlo cada vez más, así como las relaciones y actividades que se desarrollan en el mismo tanto naturales, como culturales. Dimensiones y conozcan de donde a donde les pertenece y como se relacionan con el territorio del Norte, Sur, o cualquier punto cardinal.

Es necesario que conozcan cuánto tienen, dónde lo tienen, pro qué lo tienen, cuánto les costó adquirirlo y cuánto vale en el presente, cuánto valdrá en el futuro y cuánto les cuesta mantenerlo; para qué lo tienen, a quien le perteneció y para qué lo quieren, así como todas las preguntas pertinentes que les permita reflexionar y repensar las posibilidades de causar alteraciones o implementar acciones de conservación a favor de los dueños, las comunidades que lo habitan y el planeta en su conjunto.

Es necesario realizar sesiones comunitarias, de dialogo y discusión que permitan conocer el territorio; las técnicas para su establecimiento, son diversas, sin embargo, no debemos olvidar que para realizarlas, será necesario mantener:
Respeto entre facilitador y participantes.
Mantener los canales de dialogo abiertos.
Señalar claramente las instrucciones que guiaran el proceso.
No exceder tiempos de exposición planteados.
Obtener productos concretos de cada etapa del proceso.

La información que se obtenga de los talleres o reuniones comunitarias es fundamental para lograr una eficaz y eficiente utilización de la misma en un SIG, por ello, es necesario planear las mismas de forma tal que se logre la obtención de los resultados deseados, considerando siempre la disposición, conocimientos y saberes de los integrantes.

Resulta pertinente resaltar el hecho de que en materia de conocimiento territorial, todos tenemos una visión y relación particular con el mismo, que debe respetarse y considerase de forma objetiva.

Organización, prevención y planeación

En muchas ocasiones los procesos educativos ambientales no han logrado manifestar claramente, propuestas útiles y aplicables relacionadas con la organización, prevención, planeación y sistematización que permitan la evaluación y el seguimiento, principios fundamentales de la propia ea.

La ea promueve la prevención, sin embargo, pocas veces previene sus propios procesos educativos ambientales, los requerimientos y la delimitación territorial a impactar incluyendo su realidad ambiental y donde debe establecerse.

La ea debe buscar la especificidad en cuanto a las necesidades de cada proceso a establecer, considerando la realidad espiritual, económica, social, religiosa y sobretodo territorial. No es lo mismo trabajar en una selva baja caducifolia, que en la rivera de un lago o dentro del mismo, en un desierto o en el mar.

Una vez delimitado el territorio donde se trabajará, es necesario saber e identificar cuáles y cuántas cosas tiene ese territorio donde trabajaremos ¿Se necesitarán escuelas, conocer el nombre y tipo de comunidades, sus costumbres y tradiciones, infraestructura carretera y de comunicación, tipos de ecosistemas, y de ser necesario ubicación geográfica de especies de plantas y animales con que se cuenta? Con esto se organiza, previene e inicia el proceso de planeación al mismo tiempo.

La ea que realicemos mediante el uso de SIG, es necesario que:
Propicie la recontracción de conocimientos y valores conforme a la realidad ambiental (natural y cultural) de las personas que habitan el territorio delimitado.
Promueva la readecuación o aplicación de herramientas alternativas útiles en la resolución de problemas ambientales territorialmente detectados.
Logre acciones concretas congruentes y coherentes con las características del territorio, sus ecosistemas, el relieve y paisaje del mismo.
Implemente procesos educativos ambientales sobre realidades de los individuos, comunidades y problemas ubicados en el territorio determinado.
Evite pérdida de tiempo, desgaste y recursos al organizar y generar materiales pedagógico-didácticos adecuados y específicos conforme a las condiciones y necesidades reales del territorio, ecosistema, tiempo y público al que se dirigen nuestros procesos educativos ambientales.
Considere en su organización los caminos, infraestructura y formas de llegar a los lugares donde se desarrollarán las actividades.
Utilice la infraestructura y medios de trabajo con que se dispone en el territorio.


Sistematización de procesos educativos ambientales a implementar en un espacio y tiempo determinado

El solo hecho de contar con una descripción de lo que se hace, cómo, porqué, para qué, los resultados y las propuestas de hacia donde ir, son ya una sistematización, la cual permite visualizar y planear la evaluación, el seguimiento o generación de procesos educativos ambientales a implementar en un espacio y tiempo determinado.

Los procesos educativos ambientales por su naturaleza, demandan de la destreza gran cantidad de tiempo e imaginación que permitan su adecuada planeación, desarrollo, adecuación, evaluación y seguimiento a partir de la realidad y complejidad participativa del público y territorio donde se implementan.

Los sistemas de información geográfica, permiten una fácil y sencilla sistematización de la práctica educativa ambiental con base en el territorio donde se implementa, la ventaja significativa se sustenta en el hecho de poder retroalimentarse el sistema con la visión real de los participantes en los procesos, el reto es formar a las comunidades para que ellos mismos sean quienes queden como encargados del llenado de bases de datos que permitan plantear la realidad.

Las herramientas de sistematización convencionales como las entrevistas, fotografías, encuestas, resultados de talleres entre otros, pueden y deben reflejarse en el sistema de forma tal que sea una plataforma innovadora y creativa sujeta a ser modificada de forma permanente.

La información que integre el sistema de información geográfico debe ser producto de la práctica educativa ambiental real, de forma tal que permita una lectura del territorio alternativa y paralela a los ciclos naturales y procesos sociales inmediatos.

La información que permite la sistematización, a integrar en los sistemas de información geográfica deben ser:
Concreta.
Sencilla.
Sintetizada.
Objetiva.
Descriptiva.
Consensuada.
Fácilmente verificable.


Recomendaciones finales

Sirvan los principios antes discutidos, para iniciar en la rica y emocionante búsqueda de interpretar el territorio con una visión comunitaria que vive con y en agua, suelo, aire, flora, fauna y microorganización.

No se tomen al pie de la letra como receta de cocina, por el contrario denle sentido desde su actividad educativa ambiental en un abanico de posibilidades que puedan configurar cada vez una realidad ambiental incluyente y diversa, pero sobre todo abran su mente y sentidos, déjense acariciar por el lenguaje afable del territorio.

No hay verdades absolutas, sino realidades vividas, vivan la educación ambienta a través del territorio.

Referencias bibliográficas

ÁNGEL, Augusto. (1996). “El reto de la vida ecosistema y cultura”. Ecofondo. Colombia.
EISENBERG, R. (2000). “Formación valoral ambiental: evolución y dilemas en sus procesos desde la investigación acción participativa”, Educar. Nueva Época. Num. 13 Abril-junio. pág. 26
GAUDIANO, Edgar. 2005. “Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible”.
NOVO, Villaverde, M. Educación Ambiental. Citada en Procesos de Degradación Ambiental. Maestría en Educación Ambiental. Módulo 2. Unidad I. Universidad de Guadalajara. CUCBA. 2000. pág. 5 y 19.
RAMIREZ Maciel, Ricardo. (2006). “Propuesta de un Modelo para el Análisis de la Educación Ambiental en Instituciones Gubernamentales de Jalisco”. Universidad de Guadalajara, Jalisco, México.
UNESCO. (1980). “La educación ambiental: las grandes orientaciones de la conferencia de Tbilisi”. Ed. UNESCO. Francia. pp. 13-59


[1] Sistemas de Información Geográfica para Educadores Ambientales. Maestría en Educación Ambiental. CUCBA. Universidad de Guadalajara. Zapopan, Jalisco. México. 4 de junio del 2009. correo electrónico: macielri@yahoo.com.mx

[2] Leer a Ángel Maya Augusto 1996.
[3] Ramírez-Maciel, Ricardo. 2006. Propuesta de un modelo para el análisis de la educación ambiental en instituciones gubernamentales de Jalisco. Tesis para obtención de titulo de Maestría en Educación Ambiental. Guadalajara. Jalisco. México.
[4] Ramírez-Maciel, Ricardo. IDEM.
[5] Modificado de E. Gaudiano. Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible.
[6] Modificado de UNESCO. La educación ambiental: las grandes orientaciones de la conferencia de Tbilisi. Ed. UNESCO. Francia. 1980. pp. 13-59
[7] Eisenberg, R. Formación valoral ambiental: evolución y dilemas en sus procesos desde la investigación acción participativa, En Educar. Nueva Época. Num. 13 Abril-junio. 2000. pag. 26
[8] Novo, Villaverde, M. Educación Ambiental. Citada en Procesos de Degradación Ambiental. Maestría en Educación Ambiental. Módulo 2. Unidad I. Universidad de Guadalajara. CUCBA. 2000. pág. 5.
[9] Idem, Novo. En: Procesos de Degradación Ambiental. Maestría en Educación Ambiental. Módulo 2. Unidad I. Universidad de Guadalajara. CUCBA. 2000. pág. 19

Leer más
Publicado por Cid Consultores on

Planeación Participativa

Planeación Participativa

¿Quiénes somos?

Una empresa de consultoría en desarrollo ambiental, productivo, administrativo y legal, integrado por un grupo interdisciplinario de profesionales con experiencia en la administración pública, instituciones académicas y en la asesoría a grupos, comunidades e individuos.

Las líneas principales de nuestro quehacer las conforman la capacitación y asesoría, planeación territorial, desarrollo de proyectos productivos y de recursos naturales; administración de proyectos, planeación estratégica y educación ambiental.

El área de sistemas de información geográfica es parte transversal en la planeación y ejecución de proyectos, así como el elemento de trasmisión y aprendizaje de conocimientos de nuestro objetivo: el territorio y su desarrollo sustentable.

Ordenamiento Turístico

Ordenamiento Turístico

Visión de nuestro quehacer


Procuramos, en todo momento, propiciar el mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades donde nos vinculamos, así como incrementar la eficiencia, eficacia y efectividad de productores e instituciones públicas o privadas.

Fomentamos prioritariamente la participación de los interesados – beneficiarios y, usamos tecnologías, metodologías, herramientas y técnicas que nos permitan, de acuerdo a las particularidades del usuario final, aportar una visión interdisciplinaria apegada al contexto social y ambiental que la requiere.

Ordenamiento Comunitario

Ordenamiento Comunitario

Contacto

Cid Consultores
Juan Alvárez No. 746 Col. Centro Guadalajara, Jalisco. México. C.P. 44200 Teléfonos: (0133) 15919474, 15919475 cidconsultores@megared.net.mx
Ver todo mi perfil

Ubicación


Ver CID CONSULTORES en un mapa más grande

Impacto Ambiental

Impacto Ambiental

Archivo

Visitas