Como sabemos, desde la perspectiva de la Pedagogía de la Liberación, la educación no es la simple transmisión masiva de ideas en la dirección de “el que sabe” hacia “el que desconoce”
-Escribe: Lic. Juan José Ochoa Vázquez-
Sino que es el proceso en el que se comparten los conocimientos de unos y otros, con base en el respeto de los saberes y la autonomía de los educandos.
En ese contexto, los educadores como agentes de cambio, cuentan en los Sistemas de información Geográfica, con un instrumento más para coadyuvar en el desarrollo de las comunidades. Pocas cosas conocen los miembros de una comunidad como su entorno, es decir, las personas mantienen con el territorio que compone su comunidad, una conexión que los identifica, adoptan su nombre reconociéndose como parte del lugar, ese lugar en el cual nacen, crecen y se relacionan social, económica y políticamente.
Quienes han realizado trabajo en comunidades pueden afirmar que solamente mostrando atención y confianza al conocimiento que los miembros de esas comunidades tienen sobre su territorio, se logra establecer vínculos o vías mediante las cuales, se toman acuerdos para aprovechar de una mejor manera, los recursos existentes y por supuesto, encontrar en su caso, las alternativas más adecuadas para realizar obras en pro de su beneficio y desarrollo.
Desde luego, el trabajo que realizan dentro de una comunidad los promotores, educadores, médicos, trabajadores sociales, antropólogos o sociólogos, contiene una gran dosis de sensibilidad para establecer una comunicación clara, positiva y confiable con los miembros de las comunidades, especialmente con aquellos que por su papel dentro de éstas, pueden ser elementos clave para el desarrollo de su trabajo. Sin embargo, a todas las herramientas pedagógicas, de investigación, etc., se integran otras herramientas tecnológicas muy poderosas como son los Sistemas de Información Geográfica o SIG’s, ya que este instrumento ayuda a intercambiar información del territorio y analizar conjuntamente con los interesados, la problemática y sus posibles soluciones.
El término Sistemas de Información Geográfica o SIG se aplica a los sistemas computarizados de almacenamiento, elaboración y recuperación de datos con equipo y programas específicamente designados para manejar los datos espaciales de referencia geográfica y los correspondientes datos cualitativos o atributos. En general la información espacial se representa en forma de “capas”, en los que se describen la topografía, la disponibilidad de agua, los suelos, los bosques y praderas, el clima, la geología, la población, la propiedad de la tierra, los límites administrativos, la infraestructura (carreteras, vías férreas, sistemas de electricidad o de comunicaciones), entre otros elementos posibles.
La tecnología del sistema de información geográfica (SIG), puede ayudar a establecer la comunicación de varios sectores, proporcionando no solamente las herramientas de gran alcance para el almacenamiento y análisis de datos espaciales y estadísticos multisectoriales, sino que también integra las bases de datos de los diversos sectores en un mismo formato, estructura y mapa.
Los SIG’s son una disciplina formal, que para su manejo avanzado requiere del conocimiento profundo sobre aspectos como proyecciones y coordenadas geográficas, geodesia, fotogrametría, percepción remota, etc. Sin embargo, gracias a la forma en que tecnología ha llegado a ser accesible, así como la amigabilidad de algunos programas de cómputo sobre SIG’s, es posible con un poco de habilidad en el manejo de computadoras, utilizar herramientas muy valiosas que permiten caracterizar el territorio y generar una sinergia entre los conocimientos técnicos o teóricos de un profesional y los importantísimos conocimientos que sobre el territorio tienen los miembros de las comunidades, produciendo diversos escenarios.
La intención del presente documento es proporcionar información general sobre aspectos de cartografía, con la cual pudiésemos desarrollar nuestro Sistema de Información Geográfica participativo, como parte de un proyecto educativo ambiental.
La Cartografía
Para ello, debemos conocer que toda la información que podamos obtener y representar en un sistema de información geográfica, requiere de un vehículo o representación gráfica denominado mapa, sobre el cual ubicamos la información acerca de un territorio determinado que en nuestro caso es el área de estudio o de trabajo. Esta información la ubicamos gráficamente a través de puntos, líneas o polígonos; a todo esto se le llama Cartografía.
La Cartografía es el arte o la técnica de hacer mapas o de confeccionar y representar sobre un plano todos los componentes del espacio terrestre, incluyendo las actividades y desarrollos del hombre. Se puede describir también como la Técnica de representar en forma convencional parte o toda la superficie terrestre sobre un plano, utilizando para éste fin un sistema de proyección y una relación de proporcionalidad (escala) entre el terreno y el mapa. En tal sentido, es necesario comprender en forma muy general, algunos términos que son fundamentales en la cartografía, mismos que a continuación señalamos:
1. Mapa, El mapa "es una representación convencional generalmente plana, de posiciones de fenómenos abstractos o concretos, localizables en el espacio” (Elementos de Cartografía, Robinson, Arthur H. 1953). Se trata entonces de un documento, que contenga la mayor información posible y que a la vez le permita ser estético o agradable al consultarlo. Debido a la gran cantidad de información que es posible relacionar con el territorio, es factible nombrar diversos tipos de mapas, aunque para efectos de este curso, consideraremos dos; Mapa topográfico y Mapa Temático.
a) Mapa Topográfico. Hace referencia a la representación del relieve o topografía; en la ejecución de este mapa generalmente se transfieren los puntos localizados sobre una esfera de volumen tridimensional, a una hoja de papel o superficie en dos dimensiones.
b) Mapa Temático. Hace referencia a la representación de ciertas características de distribución, relación, densidad, y regionalización de objetos reales, tales como suelo, la vegetación y la geología; así como conceptos abstractos tales como los indicadores de violencia y calidad de vida.
2. Escala. Podemos considerar el mapa como una imagen reducida del área que representa, y por ello, todas las medidas deben aparecer reducidas en la misma proporción. En los diferentes tipos de representación geográfica aparecen cifras que señalan el valor de la escala utilizada en su composición, por ejemplo: si al pie de un mapa se lee escala 1:100,000, quiere decir que tiene una reducción a la cienmilésima parte de la superficie reproducida, o lo que es lo mismo, que un metro de longitud en el mapa representa 100,000 metros de longitud verdadera. Al entender el uso de la escala, se facilita conocer la distancia que separa un punto de otro representado en el mapa y a la vez calcular el tiempo de su recorrido.
La escala de los mapas puede ser representada de tres formas:
a) Escala representada por palabras y cifras: En el caso de que el mapa represente una reducción de 100,000 veces, cada centímetro que aparezca en el mapa debe corresponder a un kilómetro en la realidad. En este caso la escala sería: 1 centímetro = 1 kilómetro.
b) Escala expresada con una representación gráfica: 0 1 2 3 4 5 kilómetros donde se está indicando gráficamente que cada centímetro en el mapa representa un kilómetro en el terreno.
c) Escala expresada mediante una fracción representativa: Fracción representada = 1/100,000 o también fracción representada = F.R. = 100,000 lo cual estaría significando que las distancias en el mapa multiplicadas por el denominador de la escala, constituyen las distancias reales sobre el terreno, expresadas en la misma unidad de medida empleada en el mapa. El numerador de la fracción representativa es siempre la unidad. Mientras mayor es el denominador, menor será la escala del mapa.
En otras palabras, si un territorio con una superficie relativamente pequeña, está representado en un mapa cuyo tamaño real es de unos 90 cms por 60 cms y en el cual la escala es de 1:1,000, entonces ese mismo territorio podría estar representado junto con otros que cuenten con la misma superficie, en un mapa del mismo tamaño con una escala 1:20,000 o 1:50,000. Por lo tanto, mientras mayor sea la fracción de la escala, menor tamaño tendrá el mapa.
En un mapa construido a gran escala, (1:100, 1:500, 1:1,000) es posible incluir numerosos detalles, ya que un territorio relativamente pequeño, puede ser representado en un mapa muy amplio, pero según disminuye la escala, menor es el número de datos que puede contener, porque, como ya lo señalamos, intentamos generar un documento que contenga la mayor información posible y que a la vez le permita ser estético o agradable al consultarlo.
Lo anterior no implica que debamos omitir datos importantes para la interpretación de nuestro territorio, sino que por un lado, se tendría priorizar inevitablemente, cada uno de los datos que necesitamos incluir en nuestro mapa y por otro, quizás cambiar la representación de dichos datos por puntos en lugar de líneas o polígonos, teniendo con ello la mayor información posible.
3. Los símbolos del mapa. Un mapa no es una reproducción exacta de la superficie terrestre sino una representación. El cartógrafo, al preparar el mapa, selecciona los hechos que considera deben ser representados de acuerdo con la finalidad a que el mapa va a ser dedicado, y los representa mediante símbolos. Estos símbolos constituyen el lenguaje visual.
Mientras mejor conozcamos los símbolos empleados por los cartógrafos para representar los distintos fenómenos geográficos, mayor cantidad de información obtendremos del mapa, el cual ampliará los conocimientos de la región, provincia o país que deseemos conocer.
4. Capa. Conjunto de elementos con características similares y de un mismo tipo de entidad geográfica (vegetación, hidrología, uso de suelo, edafología, geología, clima, etc.) y que, desarrollados cartográficamente, pueden conformar cada uno, un mapa temático.
5. Base de datos geográfica. Representación o modelo de la realidad territorial, contiene datos sobre posición, atributos descriptivos, relaciones espaciales y tiempo en las entidades geográficas, las cuales son representadas mediante el uso de puntos, líneas, polígonos, volúmenes o también por medio de celdas.
La base de datos geográfica podemos verla también como una tabla en donde los renglones representan los registros o rasgos que necesitamos incorporar al Sistema de Información Geográfica, y las columnas, representan cada uno de los atributos de interés para su análisis, clasificación y procesamiento. Por ejemplo, si intentamos desarrollar en un SIG, una capa o tema que trate la ubicación de deslaves de un territorio dado, entonces podemos ubicar con un punto, cada uno de los deslaves ocurridos en un periodo de tiempo. En ese sentido, cada deslave es un registro, mientras que la ubicación, dimensión, fecha en que ocurrió, etc., son atributos de dichos registros.
6. Coordenadas. Es la forma en que se determina la posición de un punto, con respeto a un sistema de referencia, y contiene dos datos básicos: La Latitud mide el ángulo entre cualquier punto y el ecuador en dirección vertical, y La Longitud, que mide el ángulo a lo largo del ecuador desde cualquier punto de la tierra en una dirección horizontal.
7. Altimetría. Es la determinación de las cotas o valores de los diferentes puntos del territorio con respecto al nivel medio del mar. Este elemento es de mucha utilidad, puesto que ayuda a describir la topografía del área de estudio. También se utiliza frecuentemente cuando se trabaja con sistemas productivos.
8. La representación del relieve en los mapas. El relieve o topografía, es la diferencia del nivel o altitud entre los distintos puntos de la superficie terrestre. La representación del relieve en los mapas se logra mediante la utilización de distintos métodos, siendo uno de ellos el de las curvas de nivel, que van uniendo los puntos situados a igual altura. Esto se logra mediante el apoyo de ciencias básicas como la geodesia, la fotogrametría y la percepción remota, para determinar la forma y el tamaño de la superficie de la tierra y representarla sobre un plano.
9 Las proyecciones. La proyección geográfica es un sistema que permite establecer la relación entre los puntos de la superficie de la tierra que es curva y una superficie plana que es con la que se trabaja en cartografía. También podemos definir una proyección como una red de paralelos y meridianos sobre la cual puede ser dibujado un mapa.
Existen diferentes proyecciones básicas: cilíndricas, cónicas, azimutales, aunque algunos textos también mencionan proyecciones modificadas. Todas ellas intentan eliminar las distorsiones generadas por la curvatura de la terrestre, sin embargo, cada una tiene sus ventajas y desventajas. Para trazar las proyecciones se emplean actualmente cálculos matemáticos muy precisos, pero la idea general se basa en la proyección de las sombras de los meridianos y paralelos de una esfera sobre una superficie que puede convertirse en plana sin deformaciones, tal como la superficie cilíndrica o la cónica.
Para efectos de nuestro curso, enfocaremos nuestra atención en la proyección UTM (Universal Transversal de Mercator), ha sido adoptada como sistema de referencia en mapas topográficos, imágenes de satélite, bases de datos sobre recursos naturales y cualquier otra aplicación que precise posicionamiento con alto nivel de exactitud.
10. Datum. Es un conjunto de parámetros que permiten fijar la posición del sistema de coordenadas, con base a cálculos matemáticos, relacionados con el geoide (que es la superficie teórica de la tierra, tomando en cuenta factores como la superficie de los continentes, la superficie de los océanos y mares en calma, suponiendo que no haya mareas) y el elipsoide (que es un elemento de representación de la tierra que intenta corregir las irregularidades de la superficie terrestre y que, en virtud de que dichas irregularidades son detectables y no extrapolables a todos los puntos de la tierra, sus cálculos tienen que ser específicos para cada región.
Existen algunos datums que será necesario por el momento tener en cuenta: NAD27 (North America Datum 1927), al cual estaban referenciadas todas las cartas oficiales de norteamérica, incluyendo el caso de México; WGS84 (World Geodesia System 1984), que es utilizado por los instrumentos de geoposicionamiento satelital; e ITRF92 (International Terrestrial Reference Frame 1992), que es un sistema de referencia global a partir de una solución combinada que incluye observaciones captadas por diversas técnicas espaciales.
En términos prácticos, debemos tener en cuenta que un sistema de coordenadas basadas en un datum NAD27, tienen un desplazamiento de aproximadamente 180 metros con respecto a un sistema de coordenadas basados en un datum WGS84 y este último, es equivalente a ITRF92. Ese desplazamiento entre los datums NAD27 y WGS84 o ITRF92, es importante dependiendo de la escala en la que se trabaje la cartografía, puesto que en una escala pequeña (1:50,000 por ejemplo), una distancia de 180 metros es casi imperceptible, mientras que en una escala grande (1:5,000 por ejemplo), esa distancia ya puede representar un error muy importante.
11. Metadatos. Es la información complementaria sobre los datos que conforman el Sistema de Información Geográfica y en especial sobre la información que contiene la base de datos geográfica. Esa información es un producto inseparable de nuestro SIG, puesto que contiene aspectos como calidad, condición, formato, fechas de referencia y en cuestión de datos geográficos, sistemas de coordenadas, referencias geodésicas, etc.
Utilidad de la cartografía en la definición y desarrollo de proyectos educativos
En nuestro curso, nos mantenemos conscientes de que lo primordial es la definición y desarrollo de proyectos educativos, constituyéndose los SIG’s participativos en una herramienta que nos ayuda a acercarnos a nuestra población objetivo. Como ya lo mencionamos, es un instrumento que nos ayuda a intercambiar información del territorio y analizar conjuntamente con los interesados, la problemática y sus posibles soluciones, en esa horizontalidad requerida para generar un proceso educativo que es el encuentro entre educandos y educador en un mundo común, donde hay diálogo y crítica conjunta.
Es, como lo señalara Paulo Freire en Pedagogía del oprimido, un “círculo de cultura” donde se aprende con “reciprocidad de conciencias”, en el que no hay un profesor, sino un coordinador que tiene por función dar las informaciones solicitadas por los respectivos participantes y propiciar las condiciones favorables para la dinámica del grupo”.
No nos apartamos de estos conceptos cuando señalamos que los SIG’s al ayudarnos a intercambiar información, se constituyen también en una especie de lenguaje con el cual proporcionamos los elementos básicos sobre la problemática ambiental percibida desde fuera de la comunidad, y es precisamente a través del mismo lenguaje, que la comunidad nos ofrece información para entender el fenómeno de interés y buscar conjuntamente, mediante el fortalecimiento del diálogo criticista, las posibles alternativas de solución.
Esto debemos tenerlo muy en cuenta a lo largo de todo el curso, ya que la cartografía que utilizaremos, y transformaremos posteriormente en función de los objetivos de nuestro proyecto educativo, cuenta con información básica, generada como material de trabajo para SIG’s. A dicha cartografía la vamos a convertir en una cartografía dirigida especialmente al desarrollo de dicho proyecto, por lo que, sin la información aportada por la comunidad a atender, pero sobre todo, proporcionada mediante un proceso democrático, horizontal, responsable y respetuoso, la cartografía producida por nosotros, correría el riesgo de convertirse en información intrascendente. La aspiración que debemos tener al generar una cartografía utilizable en un proyecto educativo, es que lejos de ser una simple descripción del territorio “como lo ve el técnico”, sea un medio para entender en una primera instancia al territorio “cómo es realmente” y llegar a convertirse en una descripción del territorio “cómo queremos todos que sea”. He ahí la importancia de la palabra “participativos” que le sigue al término SIG’s.
Implementar actividades tendientes a administrar, regular, controlar y planificar las acciones a desarrollar en un territorio determinado, constituye una tarea muy compleja. En este sentido, al lograr identificar todas las variables que intervienen en el proceso o fenómeno ambiental observado, permite conocer una parte del problema. Sin embargo, resulta imprescindible que igualmente busquemos comprender y analizar las interrelaciones que existen entre esas variables. De este modo es posible construir no sólo el escenario de comportamiento en un momento dado, sino simular comportamientos posibles, deseados o no, para conducir la gestión en el sentido deseado; o en el peor de los casos, poder reaccionar a tiempo ante situaciones imprevistas.
Ahora bien, una vez que hayamos comprendido el fenómeno o problema ambiental sobre el que queremos incidir, es necesario establecer un marco conceptual y metodológico que primeramente, evidencie dicha problemática en términos simples y claros para poder analizarlos y discutirlos con la comunidad, y finalmente, permita definir un rumbo, disponer de los datos necesarios para abordar el problema, sistematizar y procesar estos datos en información utilizable, y además, contar con las herramientas que permitan manejar y actualizar esta información en el tiempo y el espacio pertinente, utilizando indicadores para evaluar los resultados.
Sabemos que la planeación es un elemento del proceso administrativo que intenta anticiparse a los fenómenos del entorno, por lo que, para lograr esa anticipación, se hace indispensable como una estrategia, adoptar la modelación. Además, hoy es necesario predecir de modo continuo, y para esto hay que contar con tecnología digital que colabore en la realización de modelos de situaciones para garantizar una adecuada toma de decisiones.
La tecnología de los Sistemas de Información Geográfica, constituye en este sentido una de las herramientas adecuadas de manejo de información, ya que al usar el modelo de base de datos georrelacional se asocia un conjunto de información gráfica en forma de planos o mapas a bases de datos digitales.
Arturo Arreola Muñoz es un geógrafo con experiencia interesante, sobre la incorporación de la tecnología de sistemas de información geográfica, al trabajo comunitario con la participación efectiva de los miembros de las comunidades, específicamente en el caso de El Ordenamiento Territorial. En esa experiencia, ha venido proponiendo algunos “principios” sobre los cuales, lleva al cabo las acciones que comprenden todos los trabajos necesarios para integrar un ordenamiento.
El Ordenamiento Territorial, es uno de los trabajos de planeación del desarrollo de mayor vínculo a la producción, aprovechamiento y conservación de los recursos naturales de una comunidad o región. De tal suerte que la información del territorio, el análisis de los datos y la discusión entre técnicos y habitantes, son igualmente importantes para obtener buenos resultados.
De esos principios, nos parece que debemos rescatar por lo menos los siguientes:
“No excepcionalismo. Los programas y trabajos relacionados con el Ordenamiento Territorial, no pueden verse como únicos y aislados, su implementación corresponde y se articula con una serie de Políticas, Modelos y Procesos de alcance municipal, regional y nacional, mismos que deben ser tomados en cuenta, tanto en la base del análisis, como en las estrategias de implementación”. Lo anterior porque independientemente de la problemática ambiental, que suele ser muy específica de la comunidad o región en la que implementaremos un proyecto educativo, en algún momento responde a una dinámica extra territorial, que la presiona o la invita a un uso determinado de sus recursos.
“Integración al Sistema de necesidades. La implementación de un OT debe estar claramente identificada por las comunidades dentro de su propio Sistema de Necesidades, del entendimiento que se tenga de ello, dependerán en gran parte las posibilidades de apropiación y sostenibilidad posterior a la intervención externa de un programa”. Es decir, que no podemos llegar a una comunidad a imponerles una visión sobre su problemática, aún cuando ésta sea para nosotros muy evidente. El éxito de un trabajo tan complejo como es un Ordenamiento Territorial, es utilizar todas las técnicas didácticas necesarias para entender todos (técnicos y habitantes) una misma realidad y estemos totalmente convencidos de que debemos modificarla.
“El Ordenamiento es un proceso. No es un Taller, ni una serie de talleres, ni un modelo obtenido en un Sistema de Información Geográfica, sino que debemos entenderlo como proceso que tiene lugar en la dinámica del Desarrollo Comunitario de la localidad con una visión de corto, mediano y largo plazos”. Lo que podemos entender de este principio, es que todo proyecto de planeación no implica únicamente su presentación ejecutiva, sino que debe existir un compromiso, o cuando menos, mecanismos que garanticen su seguimiento y evaluación permanentes, y debe contar con la suficiente flexibilidad para adoptar posibles modificaciones demandadas en el transcurso del mismo proyecto.
“Articulación con los Ejes del Desarrollo Sustentable. Un programa de Ordenamiento Territorial, debe estar encaminado a fortalecer la base de la producción sustentable, de las principales actividades económicas comunitarias, esto para darle viabilidad a la construcción de un programa de reconversión productiva”. Todo proyecto de desarrollo comunitario, incluyendo los de carácter educativo, implican en determinado momento, la modificación a prácticas de consumo, de uso de recursos o de participación de los miembros de las propias comunidades, por lo tanto, deberán considerarse acciones que estimulen ese cambio necesario, para que por un lado, no se considere una imposición, y por el otro, que existan mecanismos compensatorios que minimicen lo que a priori, pudiera parecerle a los integrantes de una comunidad, un sacrificio a posibles ganancias o comodidades actuales, derivadas de actitudes inadecuadas o no sustentables.
“El Desarrollo de Capacidades. El programa de Ordenamiento Territorial debe ser visto como un programa para el desarrollo de capacidades sociales, institucionales, tecnológicas y financieras. Sus esfuerzos deben dirigirse a crearlas o desarrollarlas de manera armónica, ya que la inexistencia de una de ellas dificultaría su implementación”. No es adecuado ver un proyecto educativo ambiental, como una guía que la comunidad deberá seguir, ni mucho menos, como un manual para que el técnico supervise su buen funcionamiento, y les indique permanentemente a los miembros de la comunidad objetivo, lo que deben hacer en cada momento. Un esquema educativo democrático busca en determinado momento, lograr la autogestión, y solamente puede ser mediante el fomento del desarrollo de las capacidades de todos los involucrados, ya sean dentro o fuera de la comunidad de que se trate.
Las capacidades que habría que desarrollar según el maestro Arreola, son:
1. La Capacidad Social, o sea, se debe apoyar el desarrollo de la Organización Social permitiendo la realización del programa (en su caso el Ordenamiento Territorial) en una visión que forme cuadros (por ejemplo la generación de técnicos originarios de la comunidad objetivo), que articule (es decir, que no dividida a las comunidades) y, que se vincule con actividades económicas rentables (la mejor forma de promover el uso sustentable de recursos es cuando los cambios ayudan a mejorar la calidad de vida de los habitantes). Esta capacidad se relaciona directamente con el principio de la articulación que debe existir entre el proyecto y los ejes del desarrollo sustentable.
2. La Capacidad Institucional. Sin una verdadera coordinación de las Agencias gubernamentales y privadas de Desarrollo y Conservación, el Ordenamiento Territorial tiene poca viabilidad de sostenimiento en el largo plazo, sobretodo por que existen políticas públicas contradictorias, que no permiten una aproximación institucional a la comunidad. Esta capacidad está relacionada con el principio de No Excepcionalismo, ya que la autogestión que se logre mediante un programa de Ordenamiento Territorial o un proyecto educativo ambiental, puede generar una demanda de servicios o expectativas que algunas agencias gubernamentales o privadas, no estarían dispuestas a satisfacer, por lo que debemos tener en cuenta y discutir cuidadosamente con los interesados, las posibilidades de éxito del proyecto, con metas en el corto, mediano y largo plazos y tener conciencia de cuáles de ellas dependen de factores externos a la comunidad.
3. La Capacidad Tecnológica. Tiene que ver con los medios humanos y materiales con que cuenta la comunidad y el equipo externo para implementar un programa (en ese caso de Ordenamiento Territorial), incluye la necesidad de la interdisciplinariedad, del empleo de tecnologías para la valoración del estado ambiental comunitario y de técnicas para su ejecución participativa. El desarrollo de esta capacidad, se encuentra perfectamente enmarcado nuestro curso de SIG’s participativos, ya que la tecnología nos ofrece cada día, mejores herramientas para el conocimiento de nuestro territorio, lo cual debemos aprovechar y utilizar adecuadamente.
Conclusión
Los SIG’s participativos son indudablemente una herramienta muy útil en la implementación de proyectos educativos ambientales, como lo han sido cada vez más en proyectos de desarrollo de comunidades y regiones. Asimismo, para la construcción de los SIG’s, la cartografía juega un papel muy importante, junto con la administración de la información en bases de datos.
Sin embargo, no podemos de ninguna manera considerarlos como la panacea a los problemas del manejo de un territorio ni tampoco que por sí mismo, un SIG podrá modificar positivamente las condiciones de vida, actitudes o aptitudes de una comunidad.
De la formalidad y rigor con la que se construya un Sistema de Información Geográfica dependerá su calidad, incluso puede llegar a ser un sistema con muchos datos valiosos y ser un referente para diversos estudios o investigaciones, relacionadas con el territorio de que se trata.
Pero su utilización en proyectos educativos ambientales, de desarrollo comunitario, de uso sustentable de los recursos naturales o de mejoramiento de los sistemas de producción, depende en gran medida, de la conceptualización del proyecto que se pretende implementar, puesto que un SIG no se integra con información al azar, sino con datos que serán de relevancia para el proyecto.
También depende de que se sociabilice y de darle vigencia al concepto “participativo”, puesto que, por un lado, muchos de los datos que se integrarán al SIG, provienen del conocimiento empírico que del territorio tiene la comunidad objetivo, y por otro, debe ser un medio para identificar la realidad del territorio, desde la perspectiva conjunta de técnicos y habitantes, así como visualizar y plasmar escenarios alternativos tendientes a una realidad deseada y también compartida.
Sitios.
1.http://www.aguabolivia.org/situacionaguaX/IIIEncAguas/contenido/trabajos_verde/TC-123.htm
2. http://www.impactalliance.org/ev_es.php?ID=23046_201&ID2=DO_TOPIC
3. http://www.dgroups.org/groups/ppgis-sp/index.cfm?op=main&cat_id=20611
4. www.oeidrus-jalisco.gob.mx/jalisco/docs/serv/prpc/096_el_mezquitillo.pdf
5. http://www.oeidrus-jalisco.gob.mx/jalisco/docs/serv/prpc/096_cajones.pdf
Lecturas
1.http://www.dgroups.org/groups/ppgisp/docs/focus07_3_TIG_manejo_RRNN.pdf?ois=no (Tecnologías de Información Geográfica para el manejo de Recursos Naturales, Albrecht Ehrenperger, Sussane Wyman von Dach y FAni Kakridi)
2.http://www.dgroups.org/groups/ppgis-sp/docs/gonzalez.pdf?ois=no (Sistemas de Información Geográfica para el aprendizaje conjunto, Rhodora M. González)
3.http://www.dgroups.org/groups/ppgis-sp/index.cfm?op=dsp_resource_details&resource_id=45734&cat_id=20611 (Accesibilidad, transferencia y cualificación comunitaria para el Manejo de SIG's en la gestión ambiental local, Luis Fernando Gómez Navia, Álvaro Pedroza García, Jorge Eduardo Mendoza Cifuentes y Jorge Rojas Valencia)
[1] Sistemas de Información Geográfica para Educadores Ambientales. Maestría en Educación Ambiental. CUCBA. Universidad de Guadalajara. Zapopan, Jalisco. México. 6 de junio del 2009. correo electrónico : pp8a@megared.net.mx